Vida Puta y Sin TalentoTannHäuser. Año 5. Zurda Creación |
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NOCHE METÁLICACuando la noche ensaya su enésimo intento de asfixia sobre mis pulmones, sepultándome entero bajo sus tormentas de pólvora, mientras fuegos de cobre y miel revientan sordos en el exterior, reflejados, una y otra vez, danzando bailes de brujas y diablos en las vidrieras azules de los rascacielos que, ahítos de silencio, henchidos de cemento, inflados de indeleble silicona, pero vacíos al mismo tiempo, sin estar por eso hambrientos, de la carne y los ojos y el rojo ámbar de los vivos, renuncio a dormir finalmente esta noche. Una vez más, igual que tantas otras en los últimos tiempos, cansado de no cerrar los ojos más que para llenarlos de pesadilla, alucinación, onirismo emponzoñado. Hastiado de mi propia esencia, de mi misma humanidad, encuentro el matarme, el asesinarme salvaje, bestialmente, el verdadero... no... el único pasatiempo soportable. Pero no a través de la opción irreversible del suicidio, sino mediante mi propio homicidio. Fruto de mi rabia, del tremendo odio que profeso al mundo, a la vida, a mí mismo; mis músculos, mis neuronas, mis esencias todas, como río enloquecido, desbordado, asesino, la sangre llama a las puertas de mi cuerpo con pulsátiles aldabonazos y el fragor del corazón se vierte frenético en caída libre al vacío. Las contracciones cobran vida, siento latir el nuevo aliento en mi interior, ansiando luces, buscando brechas, sajando entrañas para poder salir... y el parto acontece al fin. Masa informe de carnes palpitantes, amnióticos fluires, mientras contemplo extático y mis heridas se cierra indoloras, el recién amasijo de orgánicos latidos empieza a crecer aceleradamente en pos de su forma definitiva, que es también la mía. Como una escultura viva modelándose a sí misma, los rojos sangre son cubiertos por las pieles pálidas y estas, a su vez, se visten de vellosidad castaña, pelo encrespado... ¡Ahí está al fin!... ¡Mi hijo!... ¡Mi clon!... ¡Yo mismo!... La encarnación perfecta y unívoca de todo lo que represento en este circo entrópico cínicamente llamado existencia... Lo último que hace es abrir los ojos, bienvenido al mundo pequeño bastardo. Observa atento su entorno con aire apenas confundido; él es yo y yo soy él, así que lo sabemos todo y todo lo desconocemos. Al fin me mira, reconociéndome, y sonríe, hola padre, hola hermano de sangre, hola espurio reflejo de mí... ahora yo soy el verdadero tú... y tú no eres ya sino un recuerdo desvaído... el momento ha llegado... Momento de matar, momento de morir, y sólo así, muriendo matando, acabando y empezando, tal vez... momento único en el que existir... Afuera la noche es metálica... y aquí ya no hay tiempo ni lugar para el ser humano... © JIP 27/02/2004 00:26 Comentarios » Ir a formulario
Hola guapo, soy yo, Machus. Te quería decir que me ha encantado tu reseña de 'El imperio del sol'. Intentaré buscarlo por donde sea. Oye, perdona pero ando mal de geografía, ¿dónde está Reus ?? ^^;
Fecha: 29/02/2004 00:11.
Gracias José por el cumplido... Hernández es uno de nuestros mejores poetas...
Me alegro de que te gustase la reseña, Machus... dale una oprtunidad a ese libro... a mi me pareció genial... Fecha: 29/02/2004 01:12. |
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