Vida Puta y Sin TalentoTannHäuser. Año 5. Zurda Creación |
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LA VIDA COMO MUEBLE“Intenté sin éxito ser más muebles, pero ni eso me fue concedido. Así que he sido toda mi vida un solo mueble, lo cual, después de todo, no es poco si pensamos que lo demás es silencio” Clément Cadou Autoepitafio, Obras Completas Quizá ninguna Lapidaria tan apropiada como esta que hoy aquí traigo desde mi lectura de "Bartleby y Compañía" de Enrique Vila-Matas, porque estas fueron en verdad las palabras que formaron el epitafio de Clément Cadou, que él mismo escribió. Fueron las Obras Completas de un hombre que siempre quiso escribir, que creyó haber nacido para escribir, que incluso encaminó toda su juventud a tal fin, pero que de repente una noche sintió claro que a partir de entonces no tendría más remedio que "preferir no hacerlo". Fue a partir de una cena, sus padres invitaron a casa al escritor polaco Witold Gombrowicz, encuentro que liquidó para el resto de sus días a Cadou como escritor. ![]() Según Vila-Matas, "al joven Cadou le impresionó tanto ver a Gombrowicz entre las cuatro paredes de la casa de sus padres, que apenas pronunció palabra a lo largo de la velada y acabó sintiéndose literalmente un mueble del salón en el que cenaron”. A partir de aquello renunció a la literatura, limitándose a pintar, uno tras otro, cuadros de muebles que, invariablemente, titulaba de la misma manera: "Autorretrato". En 1972, todavía joven, víctima de una enfermedad que sabe que lo va a conducir a la tumba, Cadou decide componer el que será su epitafio, escribir por primera y última vez las que serán sus Obras Completas a carácter póstumo. Hay en ellas toda la crudeza del espíritu creador derrotado, que soñó crear vida, ficciones de la nada, y al que apenas, en cambio, le fue dado vivir una, la suya, permanentemente estigmatizada. Una vida de mueble que, ante el inminente zarpazo del silencio, desprendía, empero, en sus últimos coletazos, todo el brillo, singular e irrepetible, que encierra todo aliento. ![]() Tras historias como esta, uno termina por pensar, atravesado de arriba abajo por un estremecimiento siniestro, que lo bueno y a la vez lo malo que tiene vivir en la esperanza es que cabe la posibilidad, en el instante más imprevisto, de que lo mágico asalte tu mente con terribles escalofríos vivificadores. Lo bueno está en que, si esto pasa, es que sigues vivo, que tu corazón no está todavía al borde de la oscuridad. Lo malo, sin embargo, es que uno puede llegar a hartarse de tanto escalofrío, tanto temblor de alma, sospechar que cualquier día de estos se va a quedar en el sitio de un puro y súbito atracón de pánico. En este sentido, la abulia, la vida transcurrida, tal que un mueble, aventaja a la esperanza por su carencia de altibajos; lo más parecido a una línea de encefalograma plano... © JIP" 03/10/2004 07:36 Comentarios » Ir a formulario
no conocía a Clement Cadou, ni a través del libro de Vila-Matas, pero su vida merece conocerse, como todas las de aquellos que fracasan (o logran) grandes empeños. quién no se ha sentido minusvalorado por las circunstancias en forma de personas? el que le impresionara así Gombrowicz ya es faena, aunque me atrevo a decir que cosas parecidas le pueden suceder a cualquier otro. a mí mismo, por ejemplo, al toparme cara a cara con Arthur Rimbaud en una calle polvorienta, claro que eso fue en un sueño, y muy lejos de aquí, cerca de Eritrea... también Proust quedó impresionado por la visita de su pasado, y luego resultó en gran escritor...
un saludo Fecha: 03/10/2004 20:27.
Precisamente el sentido del libro de Vila-Matas es que, en el arte, -y en la vida por extensión- tanta importancia tiene la obra hecha que la obra en potencia, -la vida vivida y la por vivir-...
En muchas ocasiones durante este libro el autor se refiere a obras que "están en suspensión en la historia de la literatura", para referirse a las obras que los escritores habrían producido de haberse negado a escribir... un saludo Fecha: 03/10/2004 20:37.
si se comprendiera sólo eso se habría comprendido casi la dimensión de la grandeza de toda alma humana (la del escritor por extensión), y nos dejaríamos de tanta complicación por tanta minucia... yo bebo de los ejemplos de las vidas de los grandes hombres a los que no he conocido como de aquellas de las que he tenido la fortuna de conocer. mas nos adentramos al terreno de la vanidad del mundo y de su injusticia...
salud Javi Fecha: 03/10/2004 21:14.
La complicación y la minucia también forman parte del mundo, si de repente adquiriéramos la lucidez suficiente como para "comprender" el mundo, se acabaría entonces nuestra lucha como hombres; y por tanto, también el arte, la vida, el amor, y también, por qué no decirlo, el odioy el sinsentido...
Tenemos que vivir en esa ubicua contradicción... Fecha: 03/10/2004 21:28. |
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