Por no atreverme a ser fantasma Me quedé en muerto Tan solo y solamente Así En muerto
Vivo que fue Y no es ya más que recuerdo Tiempo que fui Y resbaló tal que rocío Desde el ápice de mis hojas al vacío
Sombra de hombre en los avernos O ni tan sólo eso Apenas un sordo quejido O pardo reflejo de vago lamento
Y tanto fui así Tan cobarde Tan vago Tan terriblemente muerto... Que ni cogí sábanas ni cogí cadenas
Y a las puertas de tu piel me quedé ennadado Soñando agria y tibiamente Como si en lo ciego Con este soñar triste que tenemos los muertos Sentir en los huesos tu candor de pupilas
Esa verde miel de placer vertiginoso -Como vértigo fue amarte sin tenerte Ese mismo vértigo en el que empezó a encintarme la muerte- Que ni en vida me entregaste Ni después espectral y aparecido Tras mis instantes Tuve arrojo de hacer mía por la fuerza...