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Qué habría pasado... si me hubiese quedado... Qué tontería. No lo hice. No lo hiciste. No. Y ahora estás aquí, helado, calado hasta los huesos. Ella me lo dijo. Sí, ella te lo dijo, estúpido, estúpido, estúpido... Me dijo, "Quédate aquí, quédate conmigo, aquí estarás a salvo". Pero no hiciste caso, nunca lo hiciste. Estúpido. Estúpido. No, tienes razón, nunca lo hice, nunca se me dio bien seguir los buenos consejos. Sí, tienes razón, soy un estúpido... ¿Lo soy? Bueno, ella te lo dijo, quédate conmigo, estarás seguro aquí... "Tú no estás hecho para ese mundo"... pero en cambio estás aquí, helado, calado hasta los huesos, y rebosante de miedo... Sí, definitivamente tienes razón. "La tengo". La tienes. Tú tienes razón, ella tenía razón, y yo soy estúpido. ¡Cobarde y patético estúpido! Pero no se está tan mal aquí, ¿no crees?, quiero decir que sí, está lloviendo, estamos calándonos hasta los huesos y cagados de miedo, y todo aquí es una maldita pocilga... pero estamos seguros aquí. También seguros aquí, aunque sea fuera, como ella dijo. ¿Quién va a mirar?, quién estaría tan loco, sería tan estúpido, como para siquiera ponerse a buscar aquí una mísera rata... Una rata miserable. Una rata cobarde. Una rata bastarda... ¡Miserable rata cobarde y bastarda! Tú. Yo. Estúpidos... Hace frío aquí, en este sumidero, el hedor es nauseabundo. El viento no lo mata, el agua no lo limpia. No. No limpia el aire, ni la peste, ni mis manos, que están llenas de sangre. Ella lo dijo, te avisó, que sería así, que sucedería, antes o después, ¿recuerdas?... Calla. ¿Recuerdas?. ¡Calla! ¿Recuerdas? ¡¡¡CALLA!!!... Claro que lo recuerdas, eres estúpido pero no tanto... ¿Por qué no sa va?, toda esta sangre en mis manos, ¡¿es que no la ves, maldita sea?! Mira, mira, las lavo una y otra vez, me las refriego, una y otra vez, y no se va, esta maldita sangre, esta bastarda roja sangre... o es que tal vez ahora la lluvia es roja, roja y bastarda y dulce como la sangre... ¿es eso?, dime, ¿eh?, es eso, ¿la lluvia?, ¿la sangre?, ¡¿eh?! Estúpido. Sólo eso. Estúpido, estúpido, estúpido... Sí, tienes razón, lo soy, ella nos lo dijo; no hicimos caso, y ahora estamos aquí. Helados. Calados hasta los huesos. Rebosantes de miedo... Hace una bonita noche, ¿no te parece?, quiero decir aparte del viento y la tormeta, aparte del horror. ¿No crees? ¿Eh? Ya. No estás ahí. Ahora no. No quieres, no quiero, tanto da, jajajajaja... Lo sé. Soy estúpido y estoy loco... jajajajajajaja... No hace falta que digas nada, a mí me lo parece, una bonita noche. A pesar del viento y la tormenta. Del horror y de la sangre... Un momento, ¿dónde está la sangre?, ¡¿dónde coño está la sangre?!... se me ha ido de las manos, me la han arrebatado, la sangre, ¡la sangre!... ¡bastarda roja sangre! La quiero, la amo, la necesito. Debo ir por ella, ella me lo dijo, nos lo dijo, que pasaría. Fuimos estúpidos. Que pasaría, que tendríamos sed, de lluvia y de sangre... Debo ir por ella. Tú y Yo; estúpidos. Hace frío aquí, y estamos calados hasta los huesos, y ya no queda sangre... Debemos ir por ella. Por ELLA y por su sangre... bastarda roja sangre...