|
|
![]() |
|
Más (Nervo)___
___ Después de tanta letra aquí vertida denunciando que no hay nada peor que pasar por la vida como pasa un río, es decir, "transcurrido", me doy cuenta que llevaba tanto y tanto tiempo dormido, soñando un sueño imposible. Imposible e inasible, sí, porque antes de empezarlo a soñar ya estaba perdido. ¿Y qué queda tras el sueño? Toda una vida, mil mañanas, muchas más, todas ellas con sus noches llenas hasta la náusea de una soledad apestada de mí mismo: de un yo cansado y vacío que tras pasarse un año creyendo que vivía acepta que mejor haberlo pasado en verdad dormido: mejor en los anestésicos brazos de la noche que en los del vano, doliente espejismo. 09/11/2005 08:09 Comentarios » Ir a formulario
A la atención de mi amado Cyrano: ¿ y ahora qué? Antes yo fingía que no sabía, tú fingías que no sabías que yo fingía que no sabía, ¿ y ahora qué? ¿Qué hacemos con el correo? ¿ Qué hacemos con lo que queda de ti y de mi? Tuya siempre.
Fecha: 09/11/2005 12:00.
Maite, querida enemiga, la verdad, no sé qué pensar. ¿Ese anónimo fue voluntario o un nuevo olvido? No sé qué posibilidad se me antoja peor: porque si fue voluntario perdiste todo mi respeto con una treta tan evidente, desmereciéndonos a los dos de paso, mientras que si fue un nuevo olvido de tu nombre bien podría pensar que andas como precipitada, como ansiosa a la hora de comentar...
¿Que qué hacemos ahora?... bueno, tú no sé cómo andaras a estas alturas de ilusiones, eso sólo tú lo sabes: de mí, en cambio, acertarás si a partir de ahora sólo esperas lo peor... Mil Saludos. Fecha: 09/11/2005 23:05.
Si al despertar me hubiera cansado de mi misma, seguramente me reinventaría. Alguna estrategia para entretenerme mientras tanto.
Igualmente, aunque uno tenga la sensación de vivir soñando, es eso tan simple de vivir sin embargo, sea de insomnios o de ensueños o de cafeína. Un abrazo. Fecha: 10/11/2005 09:24.
No, no fue treta, ni olvido, no fue eso, fue que mi nombre se me quedo grande o pequeño, no lo sé, en cualquier caso ya no presumo de él, no soy tan cruel. Ya no lo necesito, me reconocerías entre un millón, aunque me llamara marina, mara o marta, aunque fuera enfermera, maestra o cajera. No fue una treta, pero es cierto que he perdido tu respeto porque no soy digna de él, ni siquiera del mio,pero esta maldita manía que tengo de aferrarme a la vida...Jamás te pediré perdón porque no lo merezco, y maldigo la hora en que me cruce en tu camino tanto como tu maldices el sueño que soñaste. No se ha desmerecido nadie, cada uno está en su lugar, tú, arriba donde siempre has estado y y yo, abajo, ocupando mi lugar. Ansiosa por comentar... No hace mucho que te dije que se me habían acabado las palabras... pero de que si no llenar el vacío, quizá algún día, alguien en algún lugar consiga que le subvencionen un aparato que transporte miradas, besos, caricias.
No volveré a molestarte, esta era tu casa y tuya es, tan sólo dejame mirarte. Un saludo. Fecha: 10/11/2005 10:32.
Lo esencial, en mi opiníón, es darse cuenta de que se llevaba equis tiempo dormido y se ha despertado, siempre existe la posibilidad de empezar de nuevo...
Un bello poema del gran Nervo. Un beso, Javier. Fecha: 10/11/2005 15:15. |
Temas
Archivos
EnlacesMalditos y Heterodoxos
En la Trinchera, Calada la Bayoneta
Tierra de NadieHeridas de Letras
Cine y Metralla
ResistenciaInsomniaReus, Ciudad MuertaRequiescat in Pace
EstadísticasBlogosferaRevistas en Acción
Otros
|