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Das Boot![]()
25 de Diciembre. FUM FUM FUM... Escuchando Guano Apes, "Walking on a Thin Line", otra vez aquí, cagüendios... Eso mismo, caminando por una delgada línea, las más de las veces roja, como la de la guerra de Malick. Eso es. La vida esta, equilibrando, equilibristas, en la puta línea, hasta que la cagas, te caes y te levantas y otra vez a caminar, hacer el payaso, un pie detrás del otro, los brazos en cruz, tirando de oído interno; escribiendo, así, así, una vez más, hasta que se acaba, la línea, la cuerda en el abismo, y se te llevan, al infierno o a la mierda. ¿Qué más da? Una vez allí la nariz ya no te funciona, ni el resto, asi que qué cojones. Qué cojones todo. Es algo así como ponerte a los mandos, de lo que sea, una máquina aniquiladora, la X-Wing del puñetero SkyWalker, el Halcón Milenario del Solo, o el F-14 Tomcat del Cienciólogo-Cruise. La conoces, te conoce; te sientes en casa. Sabes cómo manejarla, te va a responder, juntos vais a armarla, pero bien, pero gorda, y alguien o algo va a caer. O caerá o caerás, caeréis, tú y la máquina, que explotaréis de una puta vez y para siempre. Así que es más o menos eso. Sentarte aquí, abrocharte el cinturón, agarrar los mandos, el teclado, la pantalla, el asco de alma y maldito cerebro, y estrujarlo todo, todo compacto, y hacerlo correr, hacerlo volar, y fijar el punto de mira en algún carajo de objetivo. Fue como ayer cuando estaba aquí, en Nochebuena, pero conmigo sólo estaba el gato, y me dije, "Se acabó". Cogí el coche y empecé a hacer el loco. Calles desiertas, carreteras desiertas, semáforos invisibles. Todo el mundo en sus casas, con los suyos, si es que tienen, celebrando no sé qué... Hacía tiempo que no cogía así un coche, desde que me botaron del otro curro. Respondió bien, no había perdido práctica, ni reflejos. Las ruedas iban más o menos por donde yo quería que fueran, el armazón entero de hierros hacía más o menos lo que yo le ordenaba. Era como esto, lo que decía, ponerte a los mandos después de tanto tiempo, y encontrar que hay algo que sigue fluyendo, funcionando mal que bien, a pesar de las telarañas, de la mala sangre; del odio y de la rabia que hace girar el mundo. Pero esos mandos, esos volantes, fueron anoche, cuando oscuro y nochebuena, y eso ya pasó. Quedó atrás, dejó paso a lo de hoy, lo que decía... 25 de diciembre. FUM, FUM, FUM... Tal día como hoy hace 49 años Robert Walser dijo "¡Que os den a todos!", y acto seguido se murió. Lo encontraron tirado en la nieve, estirado, todo cadáver y muerte solemne, y a algún hijo de perra no se le ocurrió otra cosa que hacerle unas fotos. Eso es lo peor. Que tú ya te has ido, y lo que decía antes, que ya no quedan napias, ni ojos, ni maldita boca en la que te entre la mierda del infierno, pero aquí queda tu cadáver, tu carne; tanta parte de lo que fuiste, y con eso los vivos hacemos lo que nos sale de los cojones. Cabrones cabrones. Así que algún hijo de su madre le echó unas fotos a la carne muerta del Walser, allí, en lo blanco helado, para que otro hijo de la gran perra, o sea yo, la ponga hoy aquí, para vuestros ojos que han de tragarse la tierra, o quién sabe qué peores cosas. El caso es que hoy es todo ese rollo del Divino Nacimiento, ¿no?, y yo os digo, ni caso tíos, ni caso, que esto de la Navidad es una puta patraña. Dio la casualidad de que por estas fechas los paganos celebraban algo, se lo pasaban todos juntos de la putísima madre, y los Cristianos Patriarcas también querían algo de toda aquella algarabía. Querían atraer, egotistas como siempre, hacia a sí, a los más posibles. Así que se sacaron de la manga lo del 24, y lo del 25 también. Todo mentira. ¿Y por qué creéis que se alarga la cosa hasta el 6 de enero? Los paganos bailaban hasta ese día, hasta allí alargaban sus cantos, sus fuegos y folleteos, de modo que la Iglesia tenía que igualar la apuesta. De ahí los putos Reyes Magos. y que conste que esto no lo digo yo; sólo lo repito. Leed "La Rama Dorada"... Y hablando de leer, leed también a Walser, qué demonios. Yo estoy leyendo su primer volumen de "Microgramas" en edición de Siruela. Flipando, flipando soberanamente. Leédlo. Leédlo. Exquisito. La cuestión es que todos estamos locos, y todos nos moriremos también, ¡menos mal!, aunque no todos tendremos la potra de palmarla el 25, como diciendo, "¿No es hoy cuando naciste tú?... Pues ahora me piro yo..." Yo cada vez estoy más loco, más del otro lado, el que sea; me doy cuenta, quizá porque me junto con demasiadas mujeres locas, y quizá porque la irradio, la locura, y entonces todos los locos se me pegan, como moscas a la mierda. Pero aquí estamos todos, de nuevo, esos magníficos, hermosos, irritantes, diabólicos, yonkis, pirados locos; de vuelta de la cordura. Y que le den mucha morcilla, a la cordura, casi tanta como al Niño Jesús. Amén. ¿Qué coño hago aquí? ¿Por qué de nuevo a los mandos? Porque estoy loco, supongo, porque soy un yonqui, un adicto, las necesito a las palabras, ésas locas también. Y también a las otras, las otras locas de toda índole y catadura. Y a los locos. También. Por supuesto, por supuesto. El caso es que me hicieron saltar. Yo sólo tengo una muy grande parte de culpa. Pero no toda, ¡no jodamos! Curiosamente eso es lo que ocurre, cuando te chutas palabras en vena para poder seguir, que no puedes darla sino en vano, Tu Palabra, de que adiós muy buenas, porque al final siempre acabas volviendo, aunque sea arrastrándote, aunque sea reptando. El estado de carencia es demasiado fuerte. Y yo demasiado débil. Diga lo que diga la locura de alguien al respecto. ¿No entendéis un carajo? Qué importa. La cuestión es estar de nuevo aquí, a los mandos suicidas, hasta que me estampe contra la Noche, eso sí, cuanto más alto, desafiador, mejor: ¡Que se vea bien alto y desde lejos el estallar de mis tinieblas! Eso... estallar... lo que decía, que me fui por no sé dónde... en suma, que me hicieron saltar. De la sombra. Me sacaron, como cuando aquello del parto, hace ya casi 28 tacos. Agradecédselo a MP, pero no a la de siempre, no a María Paula, sino a la otra MP, a la Maite cuyo nombre empieza con M de Máscara. Agradecédselo a ella y a sus cargas de profundidad off-line. O maldecídla. Lo que sea que os rote por el alma a cada cual. ¿Habéis visto "Das Boot"? Del Wolfwang Petersen. ¿No? Pues ya estáis tardando. El caso es que ellos estaban allá abajo y Hitler también estaba loco, como una puta cabra, y montó el Belén que todos conocemos, o deberíamos, es decir, deberíais, los que todavía no. Así que les hicieron pasar las de Caín, me refiero a los tripulantes del boot, del submarino de Petersen. Primero aquí, dispara, hunde, mata; luego allí, dispara, huye, corre. Sumérgete y aguanta la embestida. Quiero decir que estaban abajo, bajo las aguas, habían desaparecido, pero las aguas también son un lugar, la sombra no deja de ser sombra en tanto sombra. Aunque no se te vea en ella también te pueden dar caza. Y lo peor de todo es que si te cogen en la sombra ya la cagaste, porque estás justo ahí, en el límite, en esa delgada línea que separa lo justo del infierno apestador. Se lo dejaste fácil: un empujón y de cabeza a lo insondable. Nada a lo que agarrarse, porque no hay nada, no lo ves, que todo es sombra. Oscuridad al cuadrado. Perdición. Y luego eso, ¿no lo escucháis?... No me extraña, porque es el silencio. Para siempre. Conque si no consiguen mandarte al carajo, sus cargas, sí al menos te hacen salir a la superficie, sacar la cabezota y la bocaza fuera del agua una vez más. Como delfín o ballena. Antes o después tienes que tomar aire si es que quieres seguir aquí, cualesqiera sean tus locos motivos: respirar, comer, cagar, follar, odiar, reírte a puñeteras carcajadas del 25 de Diciembre FUM FUM FUM... Y eso es lo que hicieron, los nazis del boot, que eran nazis, sí, pero también hombres, seres humanos, espíritus, corazones, llenos de sueños queriéndoseles derramar por las costuras. Después de pasar por un infierno del copón llegaron a casa, salieron a la superficie, a respirar, ver de nuevo la luz del día después de tanta apestosa sombra; todos allí, sudorosos y encerrados, cagados de miedo. ¿Lo habían conseguido? ¿Había acaso algo que conseguir? Yo no lo sé, ¿y vosotros? Tanto da, porque de repente va y se presenta allí un avión enemigo y de un par de pasadas se los cepilla a todos, y ¡qué ironía!, ¡qué tremenda hijoputada!, fuera del agua... Por eso mismo, porque la guerra es hija del hombre y es absurda, precisamente porque el hombre es hijo de la vida y es absurdo, precisamente porque la vida lo es, ABSURDA, en sí misma y en mayúsculas; divino sinsentido al que nada le pone más que la guerra, esto es, liquidártelos uno a uno, primero los sueños, los pulsos después. Conque aquí estoy de nuevo, a los mandos y en la superficie, el yonki de las palabras sin Palabra, bien a la vista, por todo el morro y con toda mi cara. Podéis empezar hacer fuego cuando queráis... Responderé mentras haya balas...
25/12/2005 12:57 Comentarios » Ir a formulario
el yonki de las palabras sin Palabra, como ya te dije... pero que panda de poéticos jejeje Welcome home, y se puede? Un saludo
Fecha: 26/12/2005 14:05.
Joder, que regreso más cojonudo, camarada.
Sólo se me ocurre una frase, extraída de un poema, mío, para variar: "La locura es un sueño inconquistable". Vuelves. Y eso es lo importante. Me alegro. Se alegra la blogosfera, aunque a veces duelan las palabras. Un saludo, por supuesto. Fecha: 26/12/2005 20:16.
Buenas señor. Bienvenido a tu casa. Es bueno verte respirar otra vez, respirar lo mismo que respuramos los demás, eso sí, a tu manera.
P.S: Creo que locos lo estamos todos, tu ya sabes que todos nosotros estamos muy enfermos, especialmete yo. Fecha: 27/12/2005 15:49. |
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