Vida Puta y Sin Talento

TannHäuser. Año 5.

Terrorismo bloguero, escritura subnormal

Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2005.

01/03/2005

LOS CIMIENTOS

La Sombra de Nosferatu


CICLO DE CINE: "LA SOMBRA DE DRÁCULA"

PRESENTACIÓN:

La figura del vampiro proyecta desde antiguo sobre la Humanidad y su Cultura una sombra alargada y ambivalente; nos atrae en la misma pedida en que nos repele.

Lo tememos, sí, como criatura de la noche que es, a la vez muerto pero no muerto, que se alimenta de la sangre de los vivos para poder subsistir en su existencia de inmortalidad maldita, contagiando de paso, con su mordedura, dicha maldición a sus víctimas, extendiendo en cada mordisco el estigma vampírico en toda la faz de la tierra.

Pero también lo admiramos, en cierto modo nos fascina, porque representa al tiempo el sueño de la vida inmortal, la continuación de la vida terrenal tras la muerte, así como la atracción de y por la sangre... Seres vivos hechos de carne y sangre, condenados de antemano al estigma oneroso de la muerte, del vampiro nos atrae su capacidad de existir en el mal, más allá del mandato divino, merced a la sangre, símbolo de vida por excelencia… Vida más allá de la Muerte y Muerte a través de la Vida, que es la Roja Sangre que recorre nuestras venas…

Y qué mejor vampiro que el Conde Malvado, el no-muerto por antonomasia, Vlad Tepes, el Conde Drácula, el mito surgido en 1897 de la pluma de Bram Stoker, icono inconfundible del Príncipe de las Tinieblas, para efectuar un amplio recorrido por la mitología vampírica en el Séptimo Arte… seguir la aleteante y feérica sombra del Señor de la Noche en su vuelo a través de nuestro celuloide…

Vlad Tepes el Empalador


PROGRAMA:

16 de Abril. NOSFERATU REVISITADO.

Nosferatu, el Vampiro de la Noche (Nosferatu: Phantom der Nacht) Werner Herzog. 1979. Alemania/Francia.

Werner Herzog realizó en 1979 un remake del clásico de 1922, Nosferatu, Una Sinfonía de Terror, de Friedrich Wilhelm Murnau, obra maestra del expresionismo alemán y, probablemente, la mejor película sobre el mito de Drácula, no superada todavía hoy. El film de Herzog, aunque sensiblemente inferior al trabajo de Murnau, caracteriza bien, como aquél, la figura del vampiro como enfermedad contagiosa, como epidemia social…

El Nosferatu de Werner Herzog


30 de Abril. EL VAMPIRO DECONSTRUIDO.

El Baile de los Vampiros (The Fearless Vampire Killers) Roman Polanski. 1967.GB.

Murciélagos, estacas, dientes de ajo, castillos en los cárpatos, doctores cazavampiros… Roman Polanski, talento iconoclasta, metió en la coctelera todos los tópicos y lugares comunes de la mitología vampírica y los sacudió con fuerza. Lo que de allí surgió, El Baile de los Vampiros, no fue sólo una deconstrucción de todo el mito, sino también una muy divertida sátira…

El Baile de los Vampiros de Polanski


7 de Mayo. EL VAMPIRO SEXUAL.

Drácula (Dracula) Terence Ficher. 1958. GB.

Primera incursión de la productora británica Hammer Films en la mitología vampírica, este film catapultó a sus tres principales artífices; Terence Fisher (director), Christopher Lee (Drácula), y Peter Cushing (Van Helsing), iniciando, al tiempo, toda una revolución en el género fantástico. El Conde Drácula made in Hammer se caracterizaría por su fuerte carga sexual, ávido depredador de féminas siempre exuberantes y muy ligeras de ropa, cuya sangre nunca se había mostrado tan vivamente roja en la pantalla…

El Primer Drácula de Terence Fisher


14 de Mayo. ¿UN DRÁCULA DEFINITIVO?

Drácula de Bram Stoker (Bram Stoker’s Dracula) Francis Ford Coppola. 1992. USA.

Francis Ford Coppola acometería en los noventa el reto de llevar a la pantalla la adaptación definitiva de la novela de Stoker utilizando, como había hecho Polanski, las herramientas de la deconstrucción, aunque sin las intenciones cómicas del polaco. El resultado, aunque no puede tomarse como una traslación definitiva de la mítica novela, no sólo se acerca mucho, sino que, además, supone una obra maestra del fantástico moderno…

El Vampiro de Coppola


21 de Mayo. VAMPIROS Y CELULOIDE.

Montaje Documental. Un sucinto repaso de la evolución a nivel formal y significativo del mito vampírico en la Historia del Cine. Desde sus míticos inicios, como el Nosferatu de Murnau y el Drácula de Browning y Lugosi, hasta sus últimas y más estrafalarias aportaciones, como Blade, Underworld, o Van Helsing, pasando por pequeños clásicos como Drácula de Badham, Vampiros de John Carpenter, Cronos de Guillermo del Toro, y muchas más...

Los Vampiros de John Carpenter


19 de Mayo. “DRÁCULA: PORQUE TU SANGRE ES MI VIDA…”

Conferencia que, como complemento al ciclo de cine, versará sobre las raíces culturales y antropológicas del vampirismo, su transformación en mito literario primero, y cinematográfico después, así como su pervivencia y alcance hoy día, alcanzado el siglo XXI, cuando la era de la ciencia debería haber acabado con las creencias y supersticiones que fueron su origen…

Lugosi dándoselas de Chupasangres


Bueno, aquí están las bases de lo que debería ser esta ciclo de cine sobre el Gran Chupasangres.

El hecho de tener que ceñirme a la figura de Drácula ha mediatizado en cierto modo la elección de las películas. De haber sido el vampiro en sí el objeto del evento sin duda la muestra habría sido mucho más heterogénea, aunque de todos modos me resarciré de ello en el montaje final, en el que habrá dráculas, por supuesto, y también vampiros, de los que chupan sangre y de los que no...

A primera vista la elección del film de Herzog en lugar del de Murnau parece discutible, pero pienso que empezar con una película muda, por buena que sea, habría sido una especie de suicidio por mi parte. Además, el film de Herzog no está demasiado visto. La elección del film de Polanski responde a un gusto estrictamente personal así como a la voluntad de poner, al menos, una comedia sobre el mito. Un Drácula de Christopher Lee no podía faltar, y no se me ocurría ninguno mejor que el primero de todos. Y, finalmente, aunque el film de Coppola está muy, pero que muy visto, pienso que no podía faltar por ser, a pesar de sus excesos, una indiscutible obra maestra del género.

Con el documental final y la conferencia, combinados, espero poder dar una visión de conjunto de la evolución de la figura del vampiro a lo largo y ancho de nuestra cultura, y cómo éste ha reflejado a lo largo de su -nuestra- historia nuestros más atávicos miedos y los más subterráneos anhelos.

© JIP

Vlad El Empalador by Mignola

02/03/2005

V-cinco

Dicen por ahí unas voces
Que es cierto
Que a veces pasa
Que de repente el silencio cesa y te llama
A gritos
Y a cuchilladas
Te rasga el tímpano
Toda la cara
Desde el ápice hasta las entrañas
Entero
Como pieza de matadero
Tan sólo carne que empapa

Que es la llamada
Dicen
Por ahí esas voces
-Aunque nunca las he oído
Ni a ellas
Las voces
Ni a él
Ese silencio que cesa y saja-
Del eco de tus demonios
Tus adentros
Que más ya no te aguantan
Más nada te soportan
La abulia
El marasmo
Y el suicidio equidistante
De todos tus segundos

Que te avisan relucientes
Como dientes negros de negra bestia
Te previenen:
¡Detente ya!

Detente...

© JIP

03/03/2005

UN VAMPIRO DE JERINGAS Y CUCHILLAS

Martin de George Romero


El Regreso de los Vampiros Vivientes (Martin) George A. Romero, 1977, USA.

Martin es un vampiro adolescente y nada típico; no tiene grandes colmillos, ni poder sobrenatural alguno, salvo, quizá, el de la extrema longevidad. Ni tan siquiera tiene un hogar; sus familiares más próximos se lo van pasando los unos a los otros como si de una maldición se tratara. Y en cierto modo lo es, una maldición para su familia y para sí mismo. Eternamente adolescente a pesar de sus 84 años, necesita drogar a sus víctimas para abrirles las venas con una cuchilla de afeitar y así beber su sangre, y ni las cabezas de ajo, los crucifijos, la luz solar, o cualesquiera otras supercherías cristianas le provocan el menor daño. Su maldición no es el vampirismo clásico. Como el mismo dice: “No es magia, es una enfermedad”. Siempre apocado y silencioso, con graves problemas de comunicación a pesar de su edad, se siente alma en pena, solitaria, y todo y que ha bebido la vida de incontables mujeres –y hombres-, jamás, de hecho, ha mantenido relaciones sexuales -ni emocionales- con ninguna; todavía es virgen…

Las cosas parecen cambiar cuando se traslada a Pittsburgh a vivir una temporada con su primo Cuda, un anciano fanático religioso que lo trata como si fuese un verdadero Nosferatu, desconfiando de él constantemente. En la nueva ciudad conocerá por primera vez el sexo, la amistad, y, sintiéndose amado por primera vez en su vida, intentará vencer su enfermedad. Por las noches llama a un programa radiofónico y cuenta sus experiencias vampíricas, sus anhelos y frustraciones, desenmascarando de paso, uno tras otro, todos los equivocados tópicos que el cine y la literatura han creado sobre la figura del vampiro. Mientras él utiliza este monólogo nocturno con las ondas como terapia, como cura espiritual y emocional, los oyentes del programa, ávidos de morbo y sed por lo extraño, escuchan atentos al que creen un loco.

Todo se tuerce definitivamente cuando Martin siente de nuevo la llamada de la sangre, mucho más poderosa que su fuerza de voluntad, haciéndolo entrar en un estado de carencia, de mono, similar al de la drogadicción, hasta que al final vuelve a matar. Más tarde descubre que su amante, la mujer que le abrió las puertas del amor y el sexo, se ha suicidado desangrada en la bañera. Martin vuelve a saberse el ser contranatura y solitario que siempre se ha sentido... Finalmente, su primo, el fanático, creyéndole autor del asesinato de la amante, decide acabar con él clavándole una estaca en el pecho…

Martin y sus poderes


Es esta una película sobre vampiros poco usual y de ambigua lectura, porque si bien podemos creer que Martin es en verdad una víctima de la enfermedad del vampirismo, también cabría interpretar que no estamos sino ante la historia de un trastornado mental que se cree vampiro y que, como tal, siente la necesidad de beber sangre humana. De esta forma, los diversos flashbacks en blanco y negro que describen sus andanzas vampíricas en un hipotético -y rumano- siglo pasado, podrían interpretarse como las simples alucinaciones de un joven psicótico que cree realmente ser un vampiro.

La película adolece de ritmo y tensión, y hay momentos en los que la narración se torna bastante confusa. Al parecer Romero tuvo que meterle mucha tijera. Formalmente es decididamente feísta, con esa pátina setentera que tan bien –o mal, según se mire- supo retratar el director –véase como ejemplo Zombi (Dawn of the Dead, 1979)- y ni la banda sonora ni el trabajo de actores ayuda demasiado a subir el nivel del invento. No obstante, a pesar de ser un trabajo bastante olvidado dentro de la nómina de películas sobre chupasangres, su tratamiento del vampirismo a nivel significativo no deja de ser interesante, e incluso, para la época, algo transgresor.

George A. Romero


PEQUEÑOS APUNTES VAMPÍRICOS:

- Posibilidad del vampirismo, no como una maldición sobrenatural, sino como un desorden fisiológico o incluso psicológico. Martin es una anomalía, un error genético, tal vez incluso un enfermo mental necesitado de tratamiento psiquiátrico, pero no una criatura de las tinieblas. Emocionalmente, no obstante, puede ser tan humano como cualesquiera otros; sus motivaciones no son malignas. En este aspecto, y en cierto modo, la película de Romero prefigura algunas de las constantes de La Sabiduría de los Cocodrilos (The Wisdom of Crocodiles, 1998) de Po-Chih Leong, otra historia vampírica del todo heterodoxa.

- El hecho de que Martin se sirva de drogas y jeringas hipodérmicas para adormilar a sus víctimas, así como el estado de carencia y creciente nerviosismo en el que cae tras autoimponerse la abstinencia en su régimen de sangre humana, ya en 1977 significaba toda una llamada de atención sobre el poder de las drogas, tan en voga en aquellos tiempos. Esta relación entre vampirismo y drogadicción la llevaría el extremo décadas más tarde Abel Ferrara en The Addiction.

- Todas las supersticiones cristianas acerca del vampiro son aquí rebatidas. Ninguno de esos tópicos sirve contra Martin. Romero se ríe de la iglesia y sus mitomanías, no sólo por su papel de Padre Howard –al que poco parece importarle más que el buen vino-, sino sobre todo a través de la figura del intransigente y temeroso primo Cuda, quien al final, matando a Martin bajo sospechas infundadas -curiosamente mediante la típica y tópica estaca- invierte los papeles y convierte a la Iglesia Cristiana –aquí también, sinónimo de ignorancia y ceguera- en asesina de esa Vida Sagrada que pretende venerar. El joven no era un no-muerto y la Iglesia había terminado con su vida... La vuelta de tuerca al mito estaba servida...

El fanático primo Cuda


- Martin no es desde luego ningún Conde Drácula al uso, e incluso cuesta bastante catalogarlo como vampiro sobrenatural a secas. Su caso retrata más bien el del vampirismo real o psiquiátrico tristemente ejemplificado por asesinos psicópatas reconocidos como John George Haigh, el "vampiro de Londres", Fritz Haarman, el "vampiro de Hannover", o Peter Kürten, el "vampiro de Düsseldorf", cuyos crímenes se tomaron como base para la magnífica M, el Vampiro de Düsseldorf (1931), de Fritz Lang.

Peter Kürten, el verdadero vampiro de Düsseldrof


CURIOSIDADES VARIAS:

- Al parecer este fue el primer trabajo como maquillador en el cine del hoy maestro en estas lides, Tom Savini, quien, además, tiene un pequeño y del todo superficial papel en el film.

- El propio George A. Romero se dio a sí mismo el papel de un cura joven y escéptico –o ignorante, una de dos- amante del buen vino y la buena mesa, y cuyo objeto en la trama, a no ser el de mofarse del clero, es también bastante irrelevante.

- En nuestro país, siempre tan avispados nosotros, los españolitos, en el arte de retitular, rebautizamos la película con el estúpido nombre de El Regreso de los Vampiros Vivientes, sin duda con la intención de vincular el film al gran éxito de su director, La Noche de los Muertos Vivientes (Night of the Living Dead, 1968), para así darle un empujoncito extra a la caja registradora.

© JIP

05/03/2005

AL PARECER...

Al parecer tenemos brazos, como tenazas, y si queremos, también como tijeras. Al parecer tenemos manos, como prensas, y si queremos, también como hojas, de sable, de hielo, de mirada enrabietada. Y los tenemos, al parecer, para agarrar fuerte los hilos, y estirarlos, dirigirlos, manejar, el rumbo de los segundos, el marco de los recuerdos, el tinte de nuestros sueños. Que no hay muñeco, ni marioneta, ni títere descabezado, más que aquel que se deja llevar, deja sus cuerdas flotar, al ritmo de ese Único, por demostrar todavía, siempre esquivo, siempre profundo... O peor incluso, dejarse arrastrar, como hoja muerta, por los demás, que te escriban el guión desde sus hilos, que digas sí, o digas no, desde sus voces, que ni aire propio tengas, ni tuyos sean tus pulmones... Porque hay un vivir, más allá de su vivir, de sus encuadres, sus sermones, más allá siempre; tu vivir libre, de cuerdas y miedos, de amores y dolores, un vivir por y para el tuyo, tu aire, y tus pulmones, al parecer...

Así que tenaza o prensa, hoja o tijera, álzate sobre el sendero, despierta y corta; vuela...

© JIP

Jaime Gil de Biedma


POR LO VISTO

Por lo visto es posible declararse hombre.
Por lo visto es posible decir no.
De una vez y en la calle, de una vez, por todos
y por todas las veces en que no pudimos.

Importa por lo visto el hecho de estar vivo.
Importa por lo visto que hasta la injusta fuerza
necesite, suponga nuestras vidas, esos actos mínimos
a diario cumplidos en la calle por todos.

Y será preciso no olvidar la lección:
saber, a cada instante, que en el gesto que hacemos
hay un arma escondida, saber que estamos vivos
aún. Y que la vida
todavía es posible, por lo visto.


Jaime Gil de Biedma
La Historia Para Todos

06/03/2005

UN GUANTE DE POESÍA

"Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura"

Supongo que eso es lo que ocurre cuando te sientes continuamente fuera de lugar, incluso de tiempo, y nada te mueve, ni te produce la menor ilusión, que te gustaría guardar para siempre un gran campo de centeno, lleno de niños jugando, y de vez en cuando, leer alguno de los poemas escritos en tu guante de béisbol mientras te hechas al coleto un buen lingotazo de whisky Rye -también sopongo que se capta el juego de palabras-. Estarías allí, sin hacer nada, sin esperar nada, simplemente junto a los niños, los únicos seres vivos soportables, porque se mantienen todavía dormidos, sin despertar, nada saban del abismo. Tú cuidarías de ellos, los alejarías de ese abismo de madurez, ese precipicio que es el saber, conocer, lo que es vivir, con preguntas, sin sentido, y anhelos, sin destino, como decía Leon, el replicante brutote de Blade Runner, lo que es "sentir picor y no poder rascarse"...

Un Mundo Perfecto de Clint Eastwood


Supongo que eso es lo que ocurre cuando te atenaza el miedo de no saber a ciencia cierta cómo demonios vivir, adónde encaminar tus pasos, si es que en verdad hay camino que andar, y lo peor, hacer ese camino solo, y perderse, constantemente, como un ave migratoria tullida en el instinto de la orientación. Porque todo parece igual, de gris, o desabrido, porque no sientes la llamada de nada, ni la compañía de nadie, y todo te parece tan indistinto, tan uniforme, que no distingues puertas que abrir ni ventanas que reventar.

Supongo que eso es lo que ocurre cuando no soportas estar con nadie y al mismo tiempo sientes un pánico atroz a quedarte solo, cuando, de tanto temblar, tanto dudar, eres uno y eres todos... y terminas por no ser nadie, ni siquiera . Porque el mundo, tal y como es, te parece tan poco, que no encajas en él. Porque el mundo, tal y como te gustaría, te parece tan alto, que tus ojos no lo alcanzan, tus brazos no lo cogen, ni tu mente alumbra siquiera su llegada. Y a partir de aquí ya sólo puedes -o quieres- caer. Esta caída, como dice Salinger, "es de un tipo especial, terrible. Es de aquellas en que al que cae no se le permite llegar nunca al fondo. Sigue cayendo y cayendo indefinidamente. Es la clase de caída que acecha a los hombres que en algún momento de su vida han buscado en su entorno algo que éste no podía proporcionarles, o al menos así lo creyeron ellos. En todo caso dejaron de buscar. De hecho, abandonaron la búsqueda antes de iniciarla siquiera".

Por eso, supongo, para gente así, quizás, está el centeno, y el whysky Rye, y el guante repleto de poemas, para mantenerlo a uno aquí, a este lado del precipicio, mientras haya aliento, porque todo lo demás se te antoja locura...

Así que en cierto modo, supongo, todos querríamos ser guardianes de la infancia y escapar a la paz del centeno, de hecho, buscar, y encontrar, nuestro propio centeno, que para unos sería esto, para otros aquello, y esto otro para otras tantos más; quién sabe, quizá hasta una playa desierta, o un fuego encendido en la oscuridad, o un tierno ojo verde que te acaricia cuando lo crudo y profundo de tus lágrimas... En toda mano está ese guante, pienso, sí, repleto de poemas, y canciones, y deseos secretos, y secretas pasiones, y también muchas angustias, y muchos, muchos más dolores, aunque sólo unos pocos, de cuando en cuando, como hizo Salinger, saben alzarlo a tiempo: "Entre otras cosas, verás que no eres la primera persona a quien la conducta humana ha confundido, asustado, y hasta asqueado. Te alegrará y te animará saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que han sufrido moral y espiritualmente del mismo modo que tú. Felizmente, algunos de ellos han dejado constancia de su sufrimiento. Y de ellos aprenderás si lo deseas. Del mismo modo que alguien aprenderá algún día de ti si sabes dejar una huella. Se trata de un hermoso intercambio que no tiene nada que ver con la educación. Es historia. Es poesía."

© JIP

marzo, seis, cero-cinco

Esto de la blogosfera tiene algunas cosas buenas, sin duda, y algunas otras que no lo son tanto. De las buenas no voy a hablar, entre otras cosas, porque si algo funciona, déjalo como está, ¡ni lo mientes siquiera! En la malo, o lo peor, en las heridas, en cambio, siempre se puede escarbar, más que nada por aquello de tocar un poco las narices, darle cancha a ese alma mórbida que todos llevamos dentro. Y de entre todo eso malo que tiene, o le veo, a la blogosfera, lo que menos aguanto es, de un lado su profundo compadreo, y su insalvable premura del otro. Es decir, que por una parte, las más de las veces, tienes lectores porque tú, a tu vez, también a ellos los lees, y por la otra, has de andar siempre con tiento de no pasarte en lo que escribes, de no agobiar, de frenar tus palabras a sabiendas de que van destinadas a un medio cuya principal virtud no es precisamente la paciencia… Algo así como que si tu me lees –y me comentas- yo te leo –y te comento-, pero escribe cosas cortas, y digeribles, nada extraño, que tengo hoy todavía muchos otros blogs compadres que visitar –y leer, y hasta, quizás, que comentar- y no me quiero calentarla olla demasiado. Esto no siempre ocurre, claro, hay honrosas excepciones, pero lo cierto es que el invento funciona más o menos de esta manera.

Los hay por ahí que echan sus pestes por otros lados, que se quejan de que cualquiera se crea en la libertad de tener algo que decir, de tener algo que escribir. Los hay incluso que se lamentan de la fugacidad de todo en conjunto, de que sus ideas y palabras vivan apenas más allá de los segundos que median entre una y otra actualización. Bueno, están en su derecho, qué duda cabe, pero la verdad es que eso es algo que a mí, particularmente, me trae poco cuidado, porque yo, ante todo y sobre todo, escribo para mí mismo, y, después, circunstancialmente, para los demás.

Por eso me revienta ese compadreo del que hablaba, porque, la verdad, me gustaría pensar que si alguien se acerca a lo que escribo es porque le gusta o le interesa, incluso le llega, o todo lo contrario, lo enerva o enfurece, y no, en cambio, porque espere por mi parte un autocomplaciente intercambio de lecturas y comentarios.

Por eso me revienta esa premura de la que hablaba, porque lo que quiero es escribir, de lo que quiera y cuanto me venga en gana, sin preocuparme de si mis palabras son demasiado largas, o demasiado duras, o demasiado airadas, porque si en verdad el que me lee lo hace porque quiere, porque piensa que lo que tenga que escuchar de mí le puede aportar algo, no debería importarle cuánto tiempo invierte en leerme, ni si mis opiniones, ideas e imágenes amplían, destruyen o rebaten su particular visión del mundo.

Resulta curioso que toda esta chundarata que me -y os- estoy soltando venga a consecuencia, o eso creo, de haberme pasado la noche en blanco, pensando, y también leyendo…

Pensando en muchas cosas en general y en una persona en particular…

Y leyendo, o terminando de leer, “El Guardián entre el Centeno"”…

Cuando lees a menudo, cuando es tu costumbre devorar un libro tras otro, pasa a menudo, que te da la impresión, acabada cierta lectura, de que tú no escogiste leer ese libro en ese momento, sino, antes al contrario, que fue él, el libro, el que decidió en ese instante abrirse ante ti, supongo que para decirte algo, sobre ti mismo, y tus días, cómo los llevas, o dejas de llevarlos; en resumen, detenerte un segundo, y reflexionar…

Ayer tenía previsto que hoy, domingo, me iría a Barcelona, para dar un paseo, comprar libros viejos, ir a ver algunas exposiciones que tengo pendientes… quién sabe, tal vez incluso también ver a alguien, a esa persona, o personilla, que me hace pasar las noches en blanco, leyendo y pensando… Pero ocurrieron cosas, es lo que tiene la vida, que siempre sucede algo, algunas veces muy bueno, y las más de las veces no tanto. Así que en lugar de haberme pasado el día en Barcelona aireando mis obsesiones, ahora estoy aquí, escribiendo toda esta insufrible parrafada, porque me pasé la noche pasada pensando, y leyendo a Salinger, y también, por qué negarlo, porque me encuentro bastante cansado, y también bastante harto…

Hay un pasaje en la novela de Salinger que me llamó poderosamente la atención, porque en él la hermana de Holden, Phoebe, le recrimina a su hermano, literalmente, "Que a ti no te gusta nada… No te gusta ningún colegio, no te gusta nada de nada. Nada"… Es curioso, y extraño, porque a mí me ha ocurrido, eso mismo, o parecido, que me echen en cara, me reprochen, gente que me conoce, o algo así, e incluso me quiere, decididamente; que me acusen de eso, de amargar las cosas, agriarlas, con mi forma de ser y pensar; de quemarlo todo, arrasarlo, y no dejar nada, absolutamente NADA… ni tan siquiera semillas para, tal vez, volver a empezar… Quizá es cierto, quizá tenéis razón, quizá, como a Holden Caulfield, no me gusta nada… o tal vez es que siempre he sido demasiado exigente para este mundo y nada de lo que en él me he encontrado ha sido jamás como a mí me hubiese gustado que fuera…

La vida no es justa, ni fácil, nadie dijo nunca que así fuese… y los sueños están para quien los busca, los persigue, y no, definitivamente, para quien los encuentra… o eso piensa…

Por eso ha sido alentador y alienador a un tiempo, un libro así, como el de Salinger, que me viniese a buscar, justo en este momento mío, tan bajo, tan cansado, tan de vuelta de casi todo… Haberse sentido uno siempre tan equidistante de todo y de todos, tan lejano, tan dentro de mí y fuera del mundo, porque no me gustaba nada, absolutamente nada, cómo su presunto hacedor lo había distribuido todo, y luego verlo ahí, lo mismo, el mismo pensamiento, en las palabras de otro, un tal Salinger, que las pensó y las puso sobre el tapete ahora hace ya más de cincuenta años…

Es mágico, sin duda, y aterrador. La magia y el terror que quise reflejar en el anterior post, el del guante y los poemas, ese intercambio de ácidos y de luces, desde las mentes de unos a las de los otros, y entre medias la página, y así sucesivamente, hasta el infinito, o las tinieblas, si es que no son lo mismo…

De modo que estaría bien, sería precioso, encontrar ese lugar, entre el centeno, en que la nada se convirtiese en todo, las cosas adquiriesen alguna suerte de significado, y todo se sintiese más próximo a tus entrañas, menos loco... aunque es difícil, lo sé, para unos más que para otros, y para mí desde luego mucho. Terriblemente. Muy difícil.

Debido a eso, todo y que hoy he escrito mucho, y pensado más, quizá más de lo debido, las cosas van a peor por aquí, los aledaños de mi persona. Cada vez menos las ganas de leer. Cada vez menos las ganas de escribir. Curiosamente, cada vez con más ganas, única y exclusivamente, de NADA

Me ronda desde hace tiempo la idea de cerrar estas puertas, muy seriamente, por aquello de la hartura y del cansancio, ya sabéis… y también porque cada día me cuesta mucho más agacharme a recoger del suelo los pedazos rotos de mis ilusiones… No lo sé, puede que lo haga, al fin, las cierre, o tan solo me tome un descanso, o Satán sabe qué…

Lo que sí es cierto es que cada vez leo menos blogs amigos, y de ellos, cada vez menos artículos, seguro que algunos lo habéis notado, de modo que supongo que poco a poco, de seguir en esto, y seguir así, me iré quedando tan sólo con unos pocos lectores, esos sí, de verdad, de los buenos, a los que probablemente no les importará que cada día más mis palabras tiendan hacia ese exceso y esa desmesura que ahora mismo son reflejo de mi ánimo convulso y mi alma desencajada...

En este sentido, y por mi parte, el compadreo y la premura van a quedar saldados poco a poco. Al menos así será, supongo, hasta que eche el cerrojo…

… o hasta que le encuentre algún condenado sentido a mi nada…

© JIP"
06/03/2005 22:25 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

07/03/2005

COLLAGE NOCTURNO



"No pierdas el tiempo criticando a los otros, censurando sus obras; haz la tuya, dedícale todas tus horas. El resto es fárrago o infamia. Sé solidario con lo que es verdad en ti e incluso eterno"

Cioran
Cuadernos 1957-1972

Esto se acaba, para bien o para mal...

...como el agua acelerada que precede a la cascada...

...todo empieza a correr,

deslizarse,

hacia el final...

Lo noto, lo presiento, y casi lo deseo...


"Entonces caí enfermo, febril, enloquecido, según explicaron en el hospital, por el miedo. Era posible. Lo mejor que puedes hacer, verdad, cuando estás en este mundo, es salir de él. Loco o no, con miedo o sin él"

Céline
Viaje Al Fin de la Noche

07/03/2005 22:25 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

08/03/2005

UN VAN HELSING ATÍPICO... Y DIVERTIDO...

Capitán Kronos


Capitán Kronos: Cazador de Vampiros (Captain Kronos, Vampire Hunter) Brian Clemens, 1974, GB.

Mucho antes de que a Van Helsing le diese por el cuero y Blade -el uno, el dos, y el Trinity por llegar- matase chupasangres discotequeros a base de katana, el Capitán Kronos ya cabalgaba por este vampiro mundo.

Concretamente, desde que en 1974 la británica Hammer Films filmó sus quijotescas andanzas, algo ingenuas vistas hoy, sin duda, pero también sin dudarlo -al menos yo-, mucho menos artificiosas y pedantes, y desde luego, mucho mucho más divertidas que las de sus contemporáneos, y encuerados, sosias...

Porque el Capitán Kronos es, como él mismo gusta en llamarse, un cazador de vampiros profesional, sí, ya en el s. XIX, ¡hasta tiene su propio logotipo!, su propia marca registrada; una gran K impresa en su anillo y en los faldones de su montura... Kronos recorre la tierra cazando vampiros, a lomos de su caballo, y seguido de cerca, a golpe de carromato, por su fiel Sancho Panza, el Profesor Grost, quien, a diferencia de otros ayudantes del género fantástico, aunque feo y cheposo como ellos, no tiene un pelo de estúpido, ni de tonto.

De hecho, este film, además de ser un título atípico dentro del género de Espada y Brujería, es también una muy atípica buddy movie sobrenatural, puesto que aquí se invierten mordazmente los papeles, y, mientras Kronos, la figura representativa del clásico Van Helsing, es más que nada un espadachín y un conquistador; un hombre de acción, es Grost, el cheposo y fiel amigo, quien es un experto en magia y ocultismo, y lo conoce todo del mundo de los vampiros; Grost es el sabio de la pareja mientras que Kronos, el héroe, tan solo usa la espada y se lleva a las chicas...

Todo un conquistador


Todo y estar hecha con cuatro duros -y se nota, la verdad- la película se deja ver muy bien, hoy día, sobre todo por el desenfado que destila, y por su atmósfera típicamente Hammer. Como ocurre a menudo, y vistas las basuras que día se nos ofrecen, estas películas, humildes y artesanas, ganan con el tiempo. A mi modo de ver resulta hasta encomiable su voluntad de subvertir tópicos del fantástico y mezclar géneros, porque aunque no del todo conseguida, su irreverente simbiosis de terror, capa y espada, y comedia, es muy apreciable.

Duelo de Sables Contra un Vampiro


Pequeños Apuntes Vampíricos:

- Subversión de tópicos vampíricos:

a) Kronos se las tiene que ver con una nueva y desacostumbrada clase de vampiro, que chupa la juventud y la vitalidad en lugar de la sangre, y no a través de un mordisco, sino a través de un beso mortal...

b) Con esta nueva clase de vampiros las estacas en el corazón no surten efecto; hay que machacarlos ¡a base de espadas de acero en forma de crucifijo!

c) Las andanzas de esta pareja de personajillos nos aportan nuevas supercherías a añadir al ya rico acervo de la mitología, como, por ejemplo, que "un vampiro sólo sangra cuando está a punto de morir"; que cuando un vampiro anda cerca de unas campanillas éstas se agitan por sí solas; o que -y este es el mejor- cuando un vampiro pasa cerca de un sapo muerto enterrado bajo tierra, ¡el sapo resucita!...

- Kronos, como Blade, fue mordido en el pasado por un vampiro y toda su familia asesinada por estas bestias, así que sus motivaciones personales para dedicarse el noble oficio de exterminador de murciélagos quedan claras. Lo que no queda tan claro es si él es o no medio vampiro -o vampiro entero-, y por qué demonios se hace de tanto en tanto una sangría con sanguijuelas, o se pone a meditar ¡con un saco en la cabeza!

- También como Blade, Kronos se sirve, además de su sable, de una katana para acabar con sus enemigos -estén vivos o no-, y también como el hipermoderno Van Helsing, se sirve de diversos y curiosos gadgets para combatir a los vampiros, como aros de flores de ajo en los brazos, sapos muertos, y campanillas...

- Al final de la trama se desvela que el vampiro origen de toda la sangría es una Karnstein, nombre que continua una de las sagas vampíricas más entretenidas y conseguidas de la productora Hammer, que no tuvieron que ver con el personaje de Drácula, de Christopher Lee, sino que tomaba como punto de partida la "Carmilla" de Sheridan Le Fanu, y que constó de los siguientes films, todos ellos muy recomendables: Lujuria para un Vampiro (Lust for a Vampire), Jimmy Sangster, 1970; Las Amantes Vampiros (The Vampire Lovers), Roy Ward Baker, 1970; y Drácula y las Mellizas (Twins of Evil), John Hough, 1971.

Kronos frente a la Cruz


Curiosidades Varias:

- El personaje de Kronos, antes que un trasunto del Van Helsing imaginado por Stoker, parece más bien un velado reflejo del espadachín puritano, infatigable perseguidor del Mal, Solomon Kane, ideado por el escritor de pulps, Robert E. Howard... De hecho, a buen seguro la K que ambos comparten en su nombre no es una casualidad.

Solomon Kane, por Jean-Michel Nicollet


- Aunque está clara la intención de satirizar a la pareja Sherlock Holmes/Doctor Watson, invirtiendo sus roles, la identificación con esa otra famosa extraña pareja que son Don Quijote y Sancho Panza se impone por su propio peso.

- Caroline Munro fue bastante mala actriz, y aquí lo demuestra con creces, ¡pero era tan condenadamente guapa! ...

© JIP

Caroline Munro, amante de Kronos
08/03/2005 22:24 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

09/03/2005

¡¡¡BANG!!!

"Debo crear mi sistema o ser esclavo del de otro hombre.
No quiero razonar ni comparar, lo mío es crear"


William Blake

Dead Man, de Jim Jarmusch
09/03/2005 22:24 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

12/03/2005

SIN SALIDA



"Era odio puro, perfecto. Podía sentirlo. Los negros pobres odiaban. Las blancos pobres odiaban. Sólo cuando los negros tenían dinero y los blancos tenían dinero era cuando se mezclaban. Algunos blancos amaban a los negros. Muy pocos negros, por no decir ninguno, amaban a los blancos. Todavía estaban desquitándose. Tal vez nunca lo lograsen. En una sociedad capitalista los perdedores son esclavos de los ganadores y tiene que haber más perdedores que ganadores. ¿Qué creía? Sabía que la política nunca lo resolvería y no quedaba tiempo suficiente para la buena suerte"

Charles Bukowski
Hollywood

12/03/2005 22:23 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

13/03/2005

marzo, trece, cero-cinco

13 de Marzo.Veintisiete. Aniversarios. Inviernos que no se te llevaron. Oportunidades que perdiste. ¿Nuevas esperanzas que se te abren? Quizá. En cualquier caso un año más. Y un año menos. Que pasaste y que quedaste. Aquí. Entre los vivos. O que pasa y que te queda. Para al fin traspasar. Dejar a los vivos y unirte a los muertos. Que siempre son más.

Y lo cierto es que no tengo nada brillante que decir, tampoco nada opaco, ni siquiera algo translúcido... simplemente nada que decir, y en consecuencia, tampoco que escribir...

Quizá mejor así.

Quizá mañana. Tal vez mañana sí. Tenga alguna. O más de una. Palabra digna (si es que alguna vez la tengo). Que escribir...

Llega y pasa, una de esas fechas en el calendario, con círculo, señaladas, a recordar, por alguna razón, de algún modo, por alguien o alguienes, y vuelve a imponerse el silencio, o casi, porque aquí estoy, ¿no?, al fin y la cabo, una noche más, aunque como sin ganas, como pesado y cansino, como con un año encima más, y resulta que al fin se reduce a eso, la fecha, tu aniversario, a un círculo en un calendario, un conjunto vacío de vacías palabras en mitad de ese algo oscuro y extraño que siempre es la noche en soledad.

Nada que escribir. Nada. Desde luego. O eso parece. Pero sí desde luego mucho. Mucho. Que sufrir. En este día. Y en los que precedieron. Y en los que vendrán.

Así, por ejemplo, hoy, de nuevo, desde el principio, el despertar, y hasta ahora, la madrugada, la migraña...

También jodido el cuello, las cervicales, tortícolis, de las fuertes, desde hace dos semanas, ¡¿y hasta cuándo demonios?!...

Y el catarro, que está unos días y otros no tanto, pero siempre está, en la nariz congestionada, el carraspeo y la garganta como navaja, sajante, o sea, por el dolor, y todo eso...

Y, de tanto en tanto, también el estómago, protestando, por toda la mierda que le meto; tanta medicina, tanto nerviosismo, tanta basura de comida, que se harta y me dice ¡aquí estoy yo! ¡Deja de joderme! ¡O te joderé!... ¡Ahí te pudras, cabrón!...

Así que tal vez yo no tengo mucho que decir un día como hoy, tan señalado, y significativo, se supone, pero a la vez tan vacío, o casi... pero mi cuerpo sí que habla, o mejor, grita, o mejor, llora... Y me hace llorar. De dolor. Y de rabia.

Debería, pues, según parece, dejarme de idioteces, pensadas y escritas, y empezar por callar, guardar un pequeño silencio, y luego escucharlo, a él, a mi cuerpo, que me avisa, desde hace tiempo; de seguir así, lo lamentarás...

© JIP
13/03/2005 22:23 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

15/03/2005

AHÍ DETRÁS... O ALLÍ ARRIBA, EN LO ALTO... O EN TU BOCA Y EN TUS MANOS...

Una tarde, en la escuela, decidió echarle un rápido vistazo. Estaba solo en un pupitre, en el fondo del aula. El maestro andaba entre los chicos de la primera fila y todas las cabezas se inclinaban sobre los cuadernos. Rápidamente sacó la estrella y la miró. Parecía un ojo indiferente con una fría pupila verde que se enturbiaba y se estremecía como si estuviera en agua.
- ¿Qué tienes ahí, Cameron?
El chico cerró la mano.
- Será mejor que me lo des.
- No puedo, señor.
- No tolero la desobediencia, Cameron. Dame eso.
El chico vio encima de él la cara del maestro, la boca que se abría y cerraba bajo un bigote recortado. De repente supo qué hacer y se metió la estrella en la boca y la tragó. Mientras el calor tibio le bajaba al corazón, se sintió tranquilo y aliviado. La cara del maestro retrocedió. Maestro, aula, mundo, se alejaron como un cohete en una oscuridad cálida, cómoda, dejando un reguero de gloriosas estrellas, y una de las estrellas era él.


Alasdair Gray
"La Estrella", en Historias Sobre Todo Inverosímiles

El Principito de Saint-Exupèry


Los poetas no inventan los poemas
El poema está en alguna parte ahí detrás
Desde hace mucho mucho tiempo está ahí
El poeta no hace sino descubrirlo


Jan Sjacel

16/03/2005

VIAJERO

"Éste no es el lugar -dijo el hombre al ver el río-. Lo cruzaré aquí y luego más allá y quizá salga a la misma orilla. Tengo que estar al otro lado, donde no me conocen, donde nunca he estado y nadie sabe de mí; luego caminaré derecho, hasta llegar. De allí nadie me sacará nunca"

Juan Rulfo
"El Hombre", en El Llano en Llamas

El Paso de la Laguna Estigia, de Joachim Patinir, 1515-24

17/03/2005

V-seis

Hoy me levanté temprano
Aprisa y apurado
Como guadaña
Porque quería pintar las paredes de mi casa

De blanco y de amarillo
Medio y Medio
Hasta vainilla
Dulce y como si verano

Darle rodillo de luz almibarada
A estas cuatro paredes grises
Que me alienan y consumen
A estas cuatro que han de ser mi mortaja

Matarle a brochazos su dolor en silencios
A estas cuatro paredes negras
Que me hielan y despedazan
A estas cuatro que han de suscribir mi lápida

No hubo forma
Ni rodillo
Ni brocha
Ni mano mía
Alguna
Alzada

Hoy
Como ayer
Como todas mis malditas mañanas
Ellas
Las Cuatro
Ganan...

Con sus lanzas de quietura
Sus ballestas de marasmo
Y esas opuestas y diametrales trampas
Sus esquinas, ocho, emponzoñadas
Día a día
En lo oscuro y profundo de mis suelos
Me desangran...

Mañana me levantaré tardío
Sereno y calmo
Como fantasma
Para pintar de arteria y seso las paredes de mi casa
Con un dedo y un silbido
Medio y Medio
Y ya luego nada más
Salvo lápida y mortaja...

© JIP
17/03/2005 22:21 Javier Iglesias ©. Tema: TannHäuser Primera Época No hay comentarios. Comentar.

19/03/2005

LA CARRERA FINAL

Ya resulta curioso, y tocapelotas, verdad, que todo este inventillo inmundo de la humanidad empezara, hace ya ni sé cuánto, ¡la tira!, como poco, porque a una mala bestia simiesca se le ocurrió abandonar el “tetrapedismo” por un instante, alzar los brazos, y echarse a andar; algo así como lo de Kubrick, y el hueso girante, y la nave espacial, pero sin tanta elipsis…

Y ya puestos a caminar, por qué no correr, se dijo, el muy cabrito –además de mono-, y a esas se puso, al poco, y lo consiguió, a la vista está… ¡Con lo cansado que es!, que enseguida te faltan la sangre y el aliento, y se te pone el bazo loco a trabajar, y entonces te da flato, y te arden también los pulmones, como caldera, a punto de estallar, y te mueres, en suma, de asco y de cansancio…



Y desde entonces los ha habido, y aún los hay, todavía hoy, que corren, que se las pelan, vamos, los muy cabritos –además de simios, o descendientes-, aunque por motivos de muy diversa índole. Algunos, los menos, por deporte, que se dice, por un trofeo o una medalla; en realidad, por una cantidad más o menos indecente de pasta, y más en realidad todavía, intrínseca, o sea, por no doblar el espinazo bajo el sol fulminador; no trabajar ni muertos, ya ven, los muy pencos. Otros, los más, porque llegan tarde aquí, o allá, o acullá, o incluso al lavabo, esa sí, importante, ¡y vital!, que ya se están yendo por la pernera abajo y está claro que, o corren, o de lo contrario la –y se- van a cagar. También los hay, y no pocos, joder, que lo hacen por soslayar ración de porra y calabozo, con tu bolso o tu cartera, o tu radiocasete bajo el brazo, como exhalación, verdaderos Carl Lewis de lo astroso y lo hijoputa, mientras los de uniforme y carajillo, por detrás, panzudos, despreocupados, se lo toman más bien con poco afán, lo de pillarlos, a ellos y tu cartera, o lo que narices fuese que te fanaron

En mi opinión, díganme vago si lo desean, o gandul, u holgazán, o cualesquiera otros sinónimos de puto perro que se les vengan, tal que así, ¡zas!, a la cabeza, no hay mejor forma de correr que aquella que acaba en "se", o mejor dicho, en "me", que las de ustedes, sus corridas, no es nada personal, más bien me la traen floja, o fláccida, ¡y entonces con qué cojones voy yo a poder correr(me) luego tranquilo y a gustito! A lo sumo, si ésta última y sofisticada variante de la jodienda, que es el correr, sin duda la más apetecible siempre, no está, por lo que sea, o por quien, maldita sea, no se lo deje hacer, disponible, un buen sucedáneo puede ser, cómo no, correrse una buena juerga, de las de antología, con prólogo y todo, total, de desfase, ultrapasada, hasta la madrugada, y más allá, hasta el final, que al fin y al cabo, allí acabaremos todos, en el final, el pozo, la oscuridad, y justo después de tanto correr, de tanta excitación y tanta prisa, ¡hija de perra la gracia!, algunos, soberbia putada, sin mojar…

Senderos de Gloria


Pero aun así, el vivir, aunque no quieras, o cierres los ojos, o metas cobarde la cabeza bajo tierra, siempre ha de ser un constante tocarte los cojones, o los ovarios, según se orine, y no dejarte transcurrir en paz. Está visto. No importa lo que sientas, o lo que pienses, ni siquiera cuánto, y de que tamaño y calidad, puedas aportar, a este mundo cruel, y cabrón, y cazurro, de acabados homínidos corredores. Sólo una cosa a veces cuenta, y es cuánto, esta vez sí, de qué tamaño, es el fajo de billetes que puedes pagar, con el que empapelar, sobornar, a uno o algunos, o a varios, de esos cabrones que están arriba, lo suficiente, como para sacarte las castañas del fuego y no ponerte a carra de perro con la muerte… y no cualquier muerte, señores, así, en general, levemente desvaída su figura por aquello del "ya llegará", algún día, sino esa otra, la tan jodida, la inminente, aquí y ahora, a escasos metros y minutos, de ti, aguardando, la muy zorra…

Enemigo a las Puertas


Céline lo dijo, en el viaje, a lo último, al ápice de la noche, que el hombre lo era; grande, y móvil, y voraz, y con un sueño dentro… Curiosamente, de todo eso, lo que menos importa siempre, qué curioso, es el sueño que llevas dentro, por el que luchar y dar la vida, sacrificarte en tanto criatura que no sabe, pero siente, y quiere, eso mismo, vivir, conforme a algo, con sentido y bueno, su sueño, el tuyo, lo que te da alas, a ti y solamente a ti, y a nadie más, pero no es posible. Nunca. Un verdadero asco siempre, la vida, antes o después…

Porque eso, como ya les dije, a nadie importa, y menos a los de arriba, los que dicen y dicen, palabras y palabras, y con cada una, adheridas, como sarna, mil bobadas; esos mismos que se dejan untar, y se creen dioses, y juegan al ajedrez con las vidas y los sueños de todos los miserables que no pudimos pagar. A esos, ustedes y yo, y los demás, les importamos tres cojones, tres, incluso menos, porque sólo les va lo otro, se la pone tiesa, eso, lo que resta, de lo que dijo, o, mejor, escribió Céline, ya saben, en su viaje final; que seas grande, les importa a unos, es cierto, los del otro bando, los que te han de matar, que lo seas mucho, grande y torpe, un blanco fácil, para acabar rápido y simple, contigo y con tu sueño, y pasar así enseguida a por el siguiente pardillo; que seas móvil le interesa, en cambio, a los tuyos, o al menos así se hacen llamar, rápido de piernas y hábil de mente, esquivador, soslayador, un jodido tipo aliado, hermanado, encamado con la suerte, que no se deje cazar, y que avance, avance, un paso más, hasta lo último, sus rifles, y en el empeño les haga, a los otros, gastar y gastar, plomo, puntería, paciencia, y demás…; y finalmente voraz, eso les interesa a todos, los dos, que lo sean, pero sólo los suyos, o en su defecto, que al menos los suyos lo sean más, voraces, terribles, inmisericordes, que corran y corran, pequeños y veloces, sin dejarse dar, y luego lleguen y maten, sin vacilar, que destrocen y desangren, a esos capullos, malditos cabrones, los que nos quieren ganar este juego precioso que llamaremos, por ejemplo, así a bote pronto se me ocurre, "guerra", ¿qué les parece, caballeros?, y tal…

Salvar al Soldado Ryan


Les parece bien, sin duda, asienten, están conformes, la aprueban y suscriben, la sangría, de todos los que aquí estamos, en lo bajo, preparados, en el cieno, en el puto barro, dispuestos a emprender la última carrera, que es también la principal. Puestos a correr, o mejor -seamos precisos, queridos amigos-, obligados a correr, hacia la muerte, el absurdo terminal, que sea por tu vida, por tu sueño, o en todo caso por el que corre, también jodido, y cagado, de miedo, a tu lado, y por nadie ni nada más…

Acaso sólo eso te quede, el orgullo, inmenso y brutal, de sentirte Grande, verdaderamente, mientras corres, por lo que persigues; de hacerte Móvil, certeramente, mientras corres, por lo que acechas; de saberte Voraz, insaciable, mientras corres, por lo que anhelas, y por cómo lo haces, eso mismo, buscarlo y desearlo, tu Sueño, mientras avanzas cadáver entre la sangre estallada, todo y ser consciente de que juegas una partida amañada y podrida, que tu suerte está echada, por nacer sin dinero y sin buena estrella, o sea, estrellado, que de nada, por tanto, van a servir tus largas zancadas, ya que la tuya, tu bala, que lleva en su punta escrito tu nombre, grabado a fuego el color de tus ojos, siempre correrá más…

Aún así lo harás, sí, correr, por ti, y por el compañero que justo, recién reventado, dejaste atrás, y por tu sueño, sí, hasta el final…

…que es el comienzo de la Noche.

© JIP

Gallipoli

21/03/2005

AMOR, AMOR...

"Mirar al infinito es meterse en honduras. Medir un trozo de ese infinito con las vueltas del día, es admitir que el infinito es siempre incomparable. Hay pocas suertes capaces de salvarnos de ese y otros abismos, y una de esas suertes es el amor. El amor es el único poder capaz de competir con el abismo, de hacernos olvidar, aunque sea por una noche, del final obligatorio. Ni siquiera el recuerdo del repugnante big bang puede despegarnos del amor. Así que a amar, amigos míos. Sepan que es la única fórmula para reconciliarse con la noche"

Mario Benedetti
"Voz en Cuello" en El Porvenir de mi Pasado

Mario Benedetti


Hay que haber ido y estar de vuelta, de aquel viaje extraño, maravilloso y embriagador, que fue querer así, amar de aquella manera, que acaso ya no ha de volver jamás, para percibir todo lo quedó atrás. Hay que haber llorado mucho, todo quizá, lo suficiente en cualquier caso como para apagar varias estrellas, secarte entero el par de ojos, y comprobar, desértico y desesperado, que ya en un tu vida jamás podrás derramar una lágrima más, para ser consciente de todo lo perdido. Hay que haber querido darlo todo, sin miramientos, sin concesiones, por ella y para ella, dejar de ser y estar, de respirar, dejarlo todo, tan sólo amar, y luego verte así, vacío, exhausto, descarnado; terminal, para saber que llegaste el límite, a tu techo, que nada, salvo la vida, si es que no la diste ya, te quedó por entregar. Hay que haber padecido el amor hasta el extremo, desde la carne hasta los huesos, atravesando el corazón, como estaca, sus recuerdos, sangrar la vida en los días grises que vendrán por aquellos tiernos, a su lado, que se fueron, para notar que ya ni el aire en tus pulmones sabe igual.

Hay que haber sido víctima de un amor verdadero, así, visceral y puro, para poder decir que se ha sido hombre; haberlo soñado primero, durante años enteros, e interminables noches de insomnio; y haberlo gozado después, en el medio, sintiéndose inmortal, jubiloso, inalcanzable en lo divino; y haberlo sufrido al final, en lo último, como muerte, cuando su marcha te dejó al borde del abismo.

Destronado, solitario, sin sentido, y aun así estar convencido, entre las lágrimas, y el abismo, y el infinito, que mejor cosa que el amor no hay a la que dedicar la vida, que para eso y no otra cosa aquí has venido, y que si de aquí te vas, sin amar así, sin querer de esta manera, total, brutal, sin concesiones... entonces no has vivido.

© JIP

27/03/2005

HAY ABISMOS...

NUESTRA JUVENTUD NO MUERE

Caídos sí, no muertos, ya postrados titanes
están los hombres de resuelto pecho
sobre las más gloriosas sepulturas:
las eras de las hierbas y los panes,
el frondoso barbecho,
las trincheras oscuras.


Robert Capa, Alemania, 1945


Siempre serán famosas
estas sangres cubiertas de abriles y de mayos,
que hacen vibrar las dilatadas fosas
con su vigor que se decide en rayos.


Larry Burrows, Vietnam, 1962


Han muerto como mueren los leones:
peleando y rugiendo,
espumosa la boca de canciones,
de ímpetu las cabezas y las venas de estruendo.


Paul Watson, Somalia, 1993


Héroes a borbotones,
no han conocido el rostro a la derrota,
y vicotoriosamente sonriendo
se han desplomado en la besana umbría,
sobre el cimiento errante de la bota
y el firmamento de la gallardía.
Una gota de pura valentía
vale más que un océano cobarde.


Paul Lowe, Chechenia, 1994


Bajo el gran resplandor de un mediodía
sin mañana y sin tarde,
unos caballos que parecen claros,
aunque son tenebrosos y funestos,
se llevan a estos hombres vestidos de disparos
a sus inacabables y entretejidos puestos.


Simeón Saiz Ruiz, Sarajevo, 1995


No hay negro en estas muertes claras.
Pasiones y tambores detengan los sollozos.
Mirad, madres y novias, sus transparentes caras:
la juventud verdea para siempre en sus bozos.


Miguel Hernández
"Viento del Pueblo"

Cheryl Díaz Meyer, Irak, 2003


Hay ABISMOS de los que ni siquiera los VERSOS, tal vez, deberían atreverse a devolvernos la MIRADA...

30/03/2005

IV-nueve

Pasan cayendo finales
Heridos de olvido
Quebrados de vacío
Tus segundos
Los míos

¿Acaso no ves cómo
Pasan cayendo finales?
Gránulos de entraña
Mónadas de alma
Esencialidades nuestras
Todas descarnadas
Juntas, estrechas, encamadas
Pero siempre distantes
Ajenadas

Finales cayendo pasan
Gimientes
Sangrantes
Aniquiladas
Con la nada abierta en la mirada
Pasa tu vida y mi vida pasa
En la distancia...

Y esperas
Y espero
Y una sonrisa "enguadañada" aguarda

Pasan cayendo finales los míos
Latidos y Amores
Júbilos todos prendidos de llama
En este puerto de espinas y fieros filos
En que me tienes varado
Llorándote
Consumiédome
Derramado
Lágrima a lágrima
Gota roja tras roja Gota

Esperando
Tu proa y tu vela,
Tu amor decidido
Y sin reservas...

¿Quedará algo de mí cuando arribe tu barco?

© JIP




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Marzo 2005 | Vida Puta y Sin Talento
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