Vida Puta y Sin TalentoTannHäuser. Año 5. Zurda Creación |
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Cuentos Torvos: "LLAMARME RASÍN"Racine fue un tipo avispado hasta que dejó de serlo, quiero decir un tipo, persona y tal, cuerpo humano y dentro un alma, o lo que fuere, pues cabe decir que ya no está con nosotros, entre los vivos: se lo cargaron al tal Racine de un noctámbulo navajazo en el bajovientre, y allí se quedó un buen rato antes de irse al otro barrio, tomándoselo con calma lo de desangrarse, y en general lo de morirse entero, que ni un gritito minúsculo emergió suplicante de su garganta en toda aquella su larga agonía en la calleja umbría y maloliente. Esto se sabe, se dice y se comenta en las calles y los bares, que al pobre le dieron pasaporte y él ni "mú" se atrevió a decir, aunque nadie en realidad fue testigo de tales hechos. Esto sólo lo sé yo y de tan buena tinta y fuente ha llegado a mis oídos que, como comprenderéis, no es de recibo ni de agradecido sería, más bien todo lo contrario, de auténtico malnacido y desagradecido perro, si fuese yo ahora y aquí, ante todos, largase su nombre. Así que tendréis que hacer voto de fe, creer mis palabras, bueno, en realidad las suyas, las palabras de mi fuente, secreto confidente que todo sobre la última noche de Racine me lo contó a lo secretillo y por lo vagini, seguro que ya previendo y proyectando que tarde o temprano yo os la traería aquí. ¡Ay de mí si fuese malpensado y malnacido!, qué de horribles cosas no dejaría de pensar de este murmurador en la sombra; en efecto podría pensar, por ejemplo, que me mintió, me tomó el pelo, sobre Racine, o en su defecto, que fue él y no otra sombra la que clavó el filo bien adentro en las entrañas de ese triste diablo. De todos modos la muerte de Racine nos importa poco, o debería, a no ser que ande entre los presentes algún que otro aspirante a forense. Centrémonos en la vida, sí, mejor en lo vivo y palpitante, en lo rojo carótido, cuando todavía, claro está, faltaba un algo bastante para que todo eso tan líquido y rubro se lo derramasen completo en la calzada encharcada del encharcado callejón. En realidad Racine no era Racine, que era Jacinto, de Matalascañas para más señas, y además harto brutote y malcarado. Y avispado, eso sí, eso ya lo he dicho, mucho lo fue antes de que le doblaran el aguijón todo para adentro, esto es, se lo hicieran comer, enterito y sin un vinillo o trago de agua para hacerlo pasar espíritu abajo. Jacinto decidió un día que quería llamarse Racine, ya sabéis, como el francés teatrero, aunque tal vez quedaría mejor decir dramaturgo gavacho, todo y que para el caso en que nos hallamos poco importa, ya que Jacinto, ya que Racine, nuestro Racine, nada sabía del primer Racine, el franchute, ni por supuesto, qué caramba, de sus comedietas escritas hace la tira de años en esa intragable y engolada lengua de por allá arriba, también conocida como “fransais”: nuestro Racine de Matalascañas siempre fue un hombre avispado, cierto es… pero también nada letrado, hay que reconocerlo… Nadie sabe de dónde sacó el nombre, supone toda una incógnita leyenda en el lugar: simplemente un día apareció y dijo: “Llamarme Asín… Llamarme Rasín…” Y desde entonces hasta ahora… ese mismo ahora en que Racine, nuestro Racine, se parece al primigenio en que ambos no son sino mondadientes para gusanos. Pero había que verlo, según dicen, al tal Racine, al iletrado digo, defender su nombre: “¡Hombre, Jacinto!, ques de tu viaaa, cabronasooo!”, y al instante su respuesta airada: “¡E tú!, dime Rasín”, y en espetando tal cosa, según parece, se le encendían un fuego en los ojos y una furia en la quijada, un como odio asesino en toda la cara, que no hubo hombre u hombrecillo u hombretón que no acabase por contestar así: “Lo que tu diga, Jac… ejto…Rasín…” Entre sus múltiples neuras, dejando aparte la muy enferma y psicopática de hacerse llamarse “Rasín”, Racine no podía evitar el cargarse cuanto reloj caía víctima de sus ojos como presa avistada desde lo alto en campo abierto. Ya podía ser de pulsera, de sol o de arenilla, o de mil eurazos la manecilla, que era verte el peluco y ya estabas listo: “¡Trai pacá!” decía, y de las manos o la muñeca te lo arrancaba, se sacaba un martillo siempre oculto en su jubón destinado a tales eventos, y ¡crash!, de un hierrazo cabrón y alevoso te dejaba sin hora y con gesto visible de visible cabreo. ¿Qué objeto perseguían estos sistemáticos cronocidios? ¿Temía tal vez nuestro Jacinto el imparable caminar del tiempo? Jamás lo sabremos, porque como ya creo haber mencionado, a Racine se lo ventilaron bien ventilado no hace mucho, le acabaron de una vez su tiempo, aunque desconocemos si en última instancia el dueño del navajazo terminal, ajusticiador y justiciero, no fue el de un mendaz relojero… 02/02/2006 01:54 Comentarios » Ir a formulario
Cuán suculenta crónica de un cuchillazo, veo que sigues chupándonos la sangre con la atencíón que te dedicamos al leer.
Saludos desde el limbo Fecha: 02/02/2006 14:56.
Qué pequeño es el mundo de los blogs, que he vuelto a caer por este sitio y como sospechaba ha renacido.
Por si lo había soñado, he vuelto a videoarena a recontemplar la muerte de los blogs... Me alegro de contemplar también su resurrección ;-) jejeje Fecha: 02/02/2006 15:51.
Pues a mi Jaci... digo Racine me recuerda al capitan garfio, con esa neura de cargarse los relojes :D Me ha gustao muxo la crónica de una muerte :D Salu2
Fecha: 03/02/2006 11:41.
Me parto, de verdad, me lo imagino lleno de furia homicida arrancando relojes de muñecas ajenas.
Fecha: 03/02/2006 13:03.
Azuldeblasto, tú que te dejas morder... aunque ya sabes que soy vampro bueno, aunque haya quien piense lo contrario ;)
Ceci, un placer tenerte por aquí aunque sólo sea de paso y de rebote. Un saludote, cachonda. :) Pues no lo había pensado la verdad, Wave, sólo me habñia dejado llevar por la idea de un palorda con boina arrancando relojes de las muñecas... más al estilo "Ibáñez", pero es verdad, ahí estaba ya antes el capitán Hook de Barrie. Katakrek... esto... pues eso... pues nada. Rebecca, bienvenida a este paraje, tampoco he leído todavía ninguna de las aventuras del Capitán Alatrsite, lo que no dejo de echarme en cara de tanto en tanto, teniendo en cuenta que Reverte es uno de mis favoritos. Un saludo a todos. Fecha: 05/02/2006 09:14.
De eso se trataba, de que pusiera "vagini" en lugar de "bajini", pero nadie excepto tú se dio cuenta del chiste malo... Por cierto... "serà" sólo se acentúa así en catalán, el castellano no tiene tildes abiertas...
Anónimos saludos. Fecha: 10/02/2006 16:07. |
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