AGUA EN MOVIMIENTO, 1898GUSTAV KLIMTTela de río turbio bordada de ninfas que suben corriente arriba buscando su fuente, el torvo pescador mira. Oleajes lascivos de blanco pecho, rojo bello, turgente anhelo de carne y deseo, el gris marinero acecha. Níveas pieles en tensión que el agua lleva, hipnóticas miradas de azul fuego heridas que el agua trae, firmes muslos de lujuria y miel que el agua arrastra, el sediento argonauta admira. Bailar de náyades vivificadoras, arqueadas, anhelantes, sinuosas, tal que sargazos ígneos en un mar divino, como arder de delfines en un llamear de orgiástico azul abisal, el envidioso
Creador observa, codicia, ansía, y las puntas de sus dedos tiemblan preguntándose si serán capaces algún día de volver a alumbrar toda aquella humedad palpitante, sensual, arrebatadora.
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