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tannhauser

Mediodía del matarife

Desde el momento en que puedes dar nombre a todos y cada uno de sus fantoches sabes que habitas una ciudad muerta. Viejo proyecto suspendido en el aire, colgado de los garfios de la indolencia, ahora solo y desde una perspectiva algo distinta, muy íntima, más visceral, no en vano parece que las entrañas han de ser mi condena. No tengo termómetro, pero debemos andar ya por encima de los treinta grados. Sudor bajando, frentes enrojecidas. Carne puesta a secar al sol. Aun así hay quien ahora mismo camina las calles. No muy lejos de aquí está el matadero, el antiguo matadero ahora biblioteca. Histórica leyenda. Absorve cuerpos durante gran parte del día, diligente, pero se sabe desposeído. Reprogramado. Su sistema digestivo y excretor ya no conectan, no se dirigen la palabra; alguien o algo los enfrentó a base de engaños, malas artes administrativas y municipales. De modo que la carne, salir, sale como entra, con un par de volúmenes de menos o más. Eso sí, minados por el tiempo, pero en el centro, desde el centro a las afueras, invisible aún el ictus, lentamente, como una erupción de años luz que por lo pronto es sólo lava cósmica cogiendo impulso. Desde ese vago pinchazo en el bajo vientre hasta la última cama de hospital bien podrían aún pasar dos, quién sabe, puede que hasta tres de estos veranos. Está muy feo morirse entre junio y septiembre, cierto, para estas cosas el otoño es siempre mucho más lucido, pero qué le vamos a hacer si somos tantos y a tantos la letra no les alcanza para modales.

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2 comentarios

decuatroletras -

Pues lo entendí mal, lo que no es raro, de todos modos tu metáfora no excluye a la mía.

En cuanto al post de ayer tampoco entendí nada, bueno, excepto que las bibliotecaas son mataderos, recuerdo mi última biblioteca, una tarde o una mañana, no sé, al regresar a mi puesto encontré que alguien había escrito en mis apuntes lo siguiente:


"... después de ver pasar una vieja con un saco al hombro como se puede hablar del infinito..."

Tampoco entendí nada .

Un saludo

Jaume -

Tu texto me ha impactado, me recuerda algo a mi trabajo, pues estoy currando en un antiguo matadero ahora biblioteca. Y allí fue la última vez que nos cruzamos tu y yo! Me has puesto los pelos como escarpias.

Ánimo, aguanta hasta otoño, y si puede ser el de dentro de 70 años, te animo a ello, e incluso te desafío a aguantar más que yo.
De paso decirte, que pensé en ti para un meme, así que en mi blog tienes el desafío, que llego a mi por otros villanos del ciberespacio.

Un abrazo!
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