Vida Puta y Sin TalentoTannHäuser. Año 5. Terrorismo bloguero, escritura subnormal |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Schreck. 26/12/2007Nada que hacerUna de esas noches en la que todo te parece mucho más absurdo que de costumbre, la vida en esta tierra y las personas que la habitan -o creen que la habitan- te parecen más que nunca ese juego de espurio ilusionismo, urdido desde no sabes dónde, que sospechas desde hace tanto. Ni te extraña que tantos se marchen para el otro barrio en estas fechas, tan señaladas. Te levantas y dices: y ahora qué; y no sabes bien por dónde empezar a responderte. Podrías leer algo, sí, pero al poco te dices que para qué, de modo que no lees. Lo mismo te pasa con ver una película, que desistes enseguida porque también se te antoja un sinsentido. De salir a dar una vuelta ni pensarlo, con el frío que hace, y a estas horas, y siendo festivo además, que todo está cerrado y como si domingo en esta ciudad muerta en la que me ha tocado en suerte agonizar. Agonizar. Un verbo fascinante. La novela de Faulkner, "Mientras Agonizo". Título bestial. Genial. Ambas cosas. No la he leído todavía, tal vez nunca lo haga, y aunque finalmente lo haga tal vez me parezca una mierda, pero sólo el título ya la justifica, porque lo contiene todo; al menos todo lo que yo necesito ahora mismo: el verbo; "agonizar"; y el "mientras tanto", que bien podría alargarse hasta la eternidad, o hasta que la espiche; para este caso valen lo mismo. ¿Qué puede hacer uno mientras agoniza? Leer no, está claro, pasear tampoco, ni aliarse con el cine... Ni tantas otras cosas. Así que aquí estoy, sin saber muy bien qué digo y dándole sorbos al aire porque ni siquiera hay lugar para un café con leche. El estómago se queja, da la tabarra: "¿Dónde está mi cena?, maldito cabrón". Porque el estómago sí sabe, no le vengas con toda la sarta de memeces y puñetas que enturbian los ojos del corazón de la mente. Sabe lo que quiere y lo pide, va a por ello, directo si le dejan. Es sencillo, que no simple, y desde luego lo menos absurdo con lo que he tenido la oportunidad de toparme en mi absurda anatomía. Después de eso, en orden decreciente, vienen los genitales, otros que tampoco se pierden en vaguedades..., pero tampoco ahora me veo con humor como para empezar a machacármela, la verdad. Apatía, abulia, hastío, incipientes sombras de necrosis en el ganglio de la esperanza; la bilis de vacaciones y el estómago vacío. Creo que me limitaré a sentarme en el sofá un rato y esperar, a ver qué pasa...
25/12/2007Feliz Navidad, Mr. Walser
Coincidiendo con sus primeras crisis nerviosas y periodos alucinatorios, que empezaron sobre 1925, Robert Walser cambió literatura por microescritura y sustituyó la pluma por el lápiz, quién sabe si en un intento, desesperado y exorcizador, de ocultarse a sí mismo de ese loco en que se estaba transformando. Le valía cualquier papel que no fuese precisamente eso, el castrante "folio en blanco"; periódicos, recibos, nóminas, calendarios... Walser abandonó la escritura para convertirse en prolijo garrapateador de márgenes; en cierto modo, un blogger muy avant la léttre.
Después de tres años de espera -a razón de volumen por año- Siruela ha dado por concluida estas navidades la edición en castellano de los microgramas completos de Walser; los 526 papeles microcaligrafiados que Carl Seelig, a la sazón su editor y amigo, recibió del sanatorio mental de Herisau -en el que Walser se pasó interno los últimos años de su vida- después de que nueve meses después de la muerte del escritor una enfermera diese con ellos dentro de una vieja caja de zapatos. 526 hojas que han tardado cerca de 20 años en ser descifrados.
Qué terrible y a la par magnífica cocina literaria; toda esa escritura intempestiva, apiñada y brutal sobre un papel que no fue destinado para tal fin, y encima escrita a lápiz, tan distinto de la pluma ortodoxa:
Si este Walser loco y gris fue capaz de escribir párrafos como estos en los márgenes estrechos de unas órdenes de pago o en las hojas de un calendario, qué palabras no habría caligrafiado, vaporoso y fantasma, en los espacios en blanco de su propio certificado de defunción, tras ver su cuerpo caído muerto en la nieve el 25 de diciembre de 1956...
20/12/2007Neural
09/04/2007ConnectBien, alguien me confesó no haber comprendido a cuento de qué vino lo de Bus Stop: conectado a dónde, a qué, me dijo, y quizá se olvidó lo más importante: “desde dónde de tu particular geografía”. No te preocupes, como ves la pregunta más difícil ya la pongo yo… Todo y que es difícil de explicar, lo sé. ¿Internet?, sí, bueno, tal vez podría ser eso, puede, de hecho, pero no tiene por qué ser sólo eso, es decir, sólo ahí. En fin, es como decir que ahí está la gente, ¿no?, ahí afuera, siempre conectada a algo, enganchada a la realidad, atrapada en cierto modo, y cabría pensar que si eso es así es porque desde luego interesa. Interesa a alguien. O a algo. ¿Dios? Bien, tal vez, supongámoslo, abramos esa vía… aunque supongo que él/eso/ello tiene también sus enchufes, muy escondidos, bien es verdad, pero debe tenerlos; una entidad superior lo tiene también cogido por los cojones, esclavizado en algún lugar. Y así sucesiva y escalonadamente hasta la náusea… Pero es eso, quiero decir, lo de estar conectado, o mejor dicho, de repente, no estarlo, salir, salirte de ti mismo y de la realidad, saberte out, como decía, pero sin ser consciente de ello más que vagamente, como en nieblas de sueño. Basta que te desconectes un segundo para que algo se accione a tus espaldas, tome medidas, venga a buscarte, tire de tu cable y te retorne a toda esta ilusión ajena e inextricable. O algo así, tampoco hagáis mucho caso.
08/04/2007Bus StopNo pensaba en nada, estaba completemante out, con la mirada perdida en algún punto... Sencillamente tenía esa facultad. Estaba esperando el autobús y no había nadie allí excepto un viejo leyendo el diario. Algo extraño, ¿no? Entonces alzó la cabeza, se giró hacia mí, muy despacio, y dijo: "¿Cómo es que no estás conectado, niñooo?", y volvió a sumergirse en su lectura, irreal y vaporoso. ¡Rediez!... Desperté de golpe. Enfoqué de nuevo: la calle, el viejo, su diario, el autobús, llegando; nada de especial... Esto me ha recordado "la historia del autobús", no ésta, sino otra que escribí y tengo por ahí pendiente desde hace no sé cuánto, en una carpeta de textos olvidados..., otro de mis incontables "debería". Pero, ahora que caigo... ¿Y vosotros?... ¿Por qué narices no estáis conectados, niñooos?...
06/12/2006WordsSí, sí, es cierto, sería algo así como un "llano en llamas", ¿no?, o tal vez una nueva "Región", a la que no sólo "volverás", sino de la que te será imposible salir, ni siquiera con los pies por delante. Hay quien vive con las palabras, se sirve de ellas como se sirve de un cazo viejo para calentar la leche en las frías mañanas de una larga ciudad; pero los hay también, y muchos, que viven por las palabras, en un constante viajar en su torno satélites, desde ellas y hacia ellas, y en mitad gracias a ellas, bendiciéndolas con un arrullo de cuerda vocal o bien unas trazaduras rápidas en papel quieto. Es el vértigo de la palabra. ¿Cómo escribió Kundera en su "insoportable levedad"?:
Y es verdad, una vez marcado no puedes escapar, ni aun sepulto, como yo ahora -como entonces-, aquí, que me dejé arrastrar a las tinieblas para no caer más, sustraerme de una vez a la sed abismática que me estaba consumiendo, y aun todavía, a pesar de la sangre, sigo cayendo en su redes. Es como una piel desnuda y rezumante de sexo limpio y terrible, como unos labios húmedos acunándose en el deseo, de arriba abajo, pidiéndote más y más, al oído, empapando tus lanzas en el almizcle lúbrico: imposible escapar a su hechizo feérico. Imposible escapar a la palabra mientras haya vida, esa particular forma de aliento: aire caliente en tanto deseo...
14/04/2006Puppeteers
Te quieren fuera y te quieren a punto, te quieren marginado y productivo. Quieren tu miedo, quieren tu pánico, quieren tu perpetuo temor. Quieren tu cartera, quieren tu sudor, tu nombre en las listas de los dormidos, tu nombre fuera de las listas del paro, del seguro, de los pensantes; maledicentes, cínicos, aventuradores. Te quieren obcecado, te quieren hundido pero solícito, soñante pero engañado. Te quieren ahí, pero fuera, con casa pero sin alma, con letras y plazos y coche enecientos caballos pero sin espíritu veloz sobrevolando puertas. Te quieren en la habitación sin salida. Al borde de la cuerda, al borde de la cuchilla, al borde de la caja de somníferos. Te quieren a un paso de las armas, a un tan pequeño salto de la rabia. Te quieren rebaño, te quieren piara, te quieren pocilga maloliente previa al matadero. Te quieren cansado, te quieren reventado, te quieren a justo un escalón de la locura, pero siempre a uno y sólo a uno, ni en ella ni ajeno a ella: justo a un puñetero y último segundo de la sinrazón. Nada quieren saber de tu intrínseca música, de tu íntima verdad. Sólo tu número, tu código de barras, dígito de control, límite de tarjeta, nómina: original y fotocopia. Te quieren en bruto, negro y hecho un asco tras 10 horas de mina o 12 de encofrado; esclavo diamante. Te quieren en neto; limpio, resplandeciente, oliendo bien; en las bodas, en los supermercados, en los concesionarios, en los estadios, en las urnas, en las manifestaciones, en las farsas tras los atentados, hecatombes y genocidios; esclavo producto manufacturado. Te quieren postrado y te quieren refinado. Como un azucarillo blanco tirado al café negro de la rapiña. Quieren que seas feliz, que lo pases bien, encarecidamente felicísimo y con muchos hijos, muchos perros, muchos gatos, muchos respetables monovolúmenes y 4X4, y que ninguna guerra los haga pedazos. Ninguna peste los llene de bubones. Ningún cáncer/sífilis/sidazo les haga gastar un solo céntimo en un vacuo intento de cura, una estúpida esperanza de quizás vivir. Pero al tiempo la quieren. La aman. La desean lubricentes y salidos. Tu enfermedad. Tu agonía. Tu muerte. Que los maricones se enculen todos a oscuras y sin condón, que entre ellos se infecten y se borren de una vez de la faz de la tierra. Que las putas inunden las esquinas de herpes, ladillas y pus blenorrágica, y las arcas de los laboratorios de sucios denarios. Que los mariditos y las mujeritas follen lo justo y sin barreras, como manda el supuesto dios, y que llenen el mundo de vástagos y bastardos que engrosen a la larga las filas de los ejércitos de soldados, huestes de consumidores, divisiones de zombis sin voluntad. Y que luego ella lo engañe a él mientras él también la encuerna a ella; y los niños mirando, y las abuelas cuchicheando, y las familias susurrando, y no sé cuántas manos, en la sombra, frotándose untuosas. Hasta que ella lo deje y él la mate. A golpes. A hostias bien dadas. A puñaladas. ¿Y en el entretanto?: los interrogantes bien lejos. Las ilusiones bien lejos. Las pupilas brillantes eso mismo, no ya lejos: ¡apagadas! Sin color. Sin sabor. Sin dolor. Ellos miran por vuestro bien, cuidan de vosotros. Velan por vuestra ataraxia. Que no sufráis, no lloréis, no temáis, no penséis, no viváis, no luchéis, no lo hagáis… sobre todo eso, que no lo hagáis, lo que sea, que no, por favor, que ni se os ocurra tener iniciativa propia. Que no advengáis esteparios, unilaterales, unívocos, conscientes, derribadores... que no sepáis de la sangre en vuestra sangre… Eso quieren. Eso os quieren… Del “te” al “os”, empezando por “uno” y acabando con “todos”…
09/04/2006Copado y rebanadoBien, en lo que a escritura respecta hace ya semanas que el vaso no llega a ni medio vacío, eso salta a la vista. Pocas ideas. Malas ideas. Ganas, las justas. Y además hoy tengo uno de ésos dolores de cabeza: un migrañazo verdaderamente rebanador. A pesar de todo, un día extraño el de ayer. La cabeza a revantar de demasiado pensamiento. Quizá por eso hoy me duele tanto la pijotera: demasiado pensamiento y poco cerebro para gestionarlo; acaba uno copado. ¿Cómo fue aquello que me preguntaste ayer, Paula?... "Qué crees que hay después de la Muerte" ¿Y qué podía contestar yo? Lo que casi siempre: nada, es decir, silencio, contesté con silencio... El mundo es para los vivos y lo de después queda para la muerte. Y entre medio nosotros, los morituri, es decir, preguntas seguidas de silencio... Así que como ni hay mucho que decir ni tengo la cabeza como para decirlo si es que hubiere, me conformaré con dejar hablar a un añejo Schreck sobre lo de después, y mientras él toma la palabra yo me marcho a la cama, a ver si condigo dormir algo... confío que no eternamente. Un abrazo.
_______ God?
Ya estoy aquí. Un día más. Nada nuevo bajo el sol. Y ahora que le echo un vistazo a la noche, nada tampoco bajo la luna. Un día más en definitiva. Sumado y restado, a tu vida y a tu muerte. Ya va quedando menos... Sea como fuere, tienes que cuadrar caja antes de las doce te salgan o no las cuentas. No hay escapatoria; el día siguiente no va a concederte un respiro. A mí hace tiempo que no me salen, aunque eso es normal, los números siempre lo tuvieron fácil conmigo, me han podido toda la vida, los abusones, y bien que se han ensañado con mi pobre cerebrito amatemático. La Divina Providencia no fue generosa con mis circunvoluciones. Me lanzó al arroyo armado con tal solo un puñado de pobres metáforas. Estoy seguro, cuando sea que se acaben mis días, estaré allí, en pleno Juicio Final, y vendrá Dios, todo niebla y máscara cobarde y como naúsea de inexistir, y me hará la pregunta: Raíz cuadrada de 3700... Y en ese instante habré pisado mierda, como de costumbre, como toda mi puñetera vida, ¡y aún después de mis puñeteros días! "Raíz de 3700 no, pero... pero... mireusté... si quiere le suelto unos versicos aquí mismo..." ’Tu barro en mi Carne, mi Dolor en tu cruz; mis hilos de acero, como guadaña en cuello; los tuyos de luz tal que susurro en el cielo... marioneta bajo Marioneta aire sobre Aire...’ Y acto seguido me mandará al Infierno de una Divina patada en mi insolente culo. Porque no os engañéis, de eso es lo que están llenos los Fuegos Eternos; poetas, filósofos, cínicos, cuestionadores de toda ralea; gente que dijo ¡Ey! tú... "No existes"... o "Has muerto"... o "No te creas que te creo"... o directamente, "¡Pedazo de Cabrón!". Los jacuzzis del Paraíso, en cambio, están a rebosar de matemáticos e ingenieros. ¡Ah!, y también de presentadores de televisión, ésos camellos... Esos sí que saben lo que es luchar en vida por La Causa... En fin, que se me va la olla... ¡¡¡Aceite de Oliva!!! Es verdad. ¡Qué gran invento! Rico rico de verdad. Acabo de cenarme una buena ensaladota y le he metido un buen meneo a la botella de aceite de oliva, un puñaete de sal, y listos: a jalar... Le pueden dar mucho por saco a Dios y a sus jacuzzis llenos de acomodaticias calculadoras respirantes... Yo tengo el aceite de oliva. Quiero decir que yo estoy aquí, ¿no?... ¿Dónde estás tú? Quiero decir, ¿acaso te has dignado vez alguna a bajar aquí y probar este maldito aceite de oliva virgen extra? ¿Saber como sabe? Todo y lo que sabes -o se supone que sabes-. Sí, calla calla. Silencio. Eso sí se te da bien... De modo que sí, aquí estoy, un día más. Aquí me tienes, cada segundo más cerca, más al alcance, porque no me salen las putas cuentas, y porque me están ganando para sí la atonía y la vileza. Me tienes, me tienes. Lo sabes. Lo sé... Pero aquí estoy de momento, bajo un sol y una luna que no ofrecen nada nuevo, cierto es, pero quedándome el aceite de oliva y el vinacho malo. Y las mujeres de bonita sonrisa, lejanas, es verdad, pero tan condenadamente bonitas. Y también me quedan las malditas metáforas. ¿Y qué te queda a ti? Venga, ya puedes empezar a sumar... ______
Firmado por Shreck tiempo ha... 25/03/2006EmptyNo sé si son los años, que empiezan ya a lastrar como lápidas, o los sueños terribles, que me arrasan el descanso. O quizá este estar muerto pero no muerto, tan sin pulso pero a la vez tan despierto, tan en espera de sangre nueva y fresca que me renueve y calorifique la tiesa entraña, el cuerpo frío. Tal vez sea eso, se deba a eso, este agotamiento, este vacío: necesidad perpetua en los ojos de cerrazón y oscuridad, dormirme los días sí, pero también entero lo nocturno y sombrío. Como decía el verso: “¡Dormir, dormir! ¡Toda una eternidad estar dormido”… Creo que necesito una dosis. Una transfusión urgente de los grandes maestros, su savia, su roja savia en forma de plasma de pensamiento, inyectármelo en vena, toda su sangre para adentro. ¿Cómo recargaba pilas Álex, el protagonista de La Naranja Mecánica, cuando se encontraba vacío? Escuchaba al Gran Ludwig Van… Necesitaría algo así, sí, sin duda, sorberle el seso nuevamente a mis grandes “Van”: Bukowski, Céline, Cioran… Miller y Beckett… Eso le daría brío a mis dedos: sed feroz de dedos sobre este teclado.
Hay un poema del viejo Hank, el gordo Hank, el grande Hank… el gran Charles Van... Se llama “Arrinconado”:
bueno, ellos ya decían que llegaría esto: viejo, perdido el talento, titubeando con las palabras.
escuchando pisadas sordas, me vuelvo, miro detrás de mí...
aún no, perro viejo, demasiado pronto.
ahora ellos están sentados hablando de mí: "sí, le ha ocurrido, está acabado... es una pena".
"nunca fue gran cosa, ¿verdad?"
"bueno... no, pero ahora...?"
ahora están celebrando mi defunción en tabernas que yo ya no frecuento
ahora yo bebo solo dentro de esta máquina defectuosa
mientras las sombras cobran formas peleo en lenta retirada
ahora la promesa que fui mengua mengua
ahora enciendo otros cigarrillos me sirvo otras copas
ha sido una hermosa pelea
y aún lo es.
Todos los vivientes somos vampiros pero sólo los escritores transcurrimos arrinconados, con el mono, en el estado permanente de carencia que media entre viaje y viaje, colocón y transfusión y atracón de palabras. Todos los vivientes hincan el diente en este o aquel cuello, esa o cualesquiera otras ajenas carótidas, pero sólo los escritores subsistimos arrinconados, persiguiéndonos cola y alma, mordiéndonoslas, matándonos día a día bajo los propios escorpiones aguijonazos...
Sorbiéndonos la sangre... Mondándonos la víscera... Urgándonos la mierda...
Es una hermosa pelea y siempre lo ha de ser.
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Fdo: Schreck 21/03/2006¿Bailas?¿Como era aquello que decía Nicholson, sonrisa en ristre, ojos de loco, justo antes de cargarse a los padres de Keaton?... "¿Has bailado alguna vez con la Muerte a la Luz de la Luna?"... _______
"ISPAHAN"
Estaba preparando la cena tan tranquilo cuando sentí un terrible pinchazo en la cabeza. Fue entonces que una voz que no era mía susurró a mi alma... Ispahan...
"Un joven jardinero persa dice a su príncipe: - ¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan. El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta: - Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahan".
Jean Cocteau, El Gesto de la Muerte
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Lo firmó Schreck, días atrás, cuando soñar era más grato... 19/03/2006Teeth
TEETH _______
Es como haberse salvado de un naufragio y desde la seguridad del bote contemplar cómo la nave desaparece lentamente; se ha puesto en pie, implorando, quizá clemencia, tal vez un final más rápido, al cielo, quién sabe a quién o a qué, mientras la popa, el torso antes flotante, va siendo devorado poco a poco por los dientes afilados y en espuma del océano. Casi puedes presentir toda la soledad y la negrura que se le viene encima para siempre, todo ese insondable silencio de sima abisal y de placton. Y mientras es a ti a quien tu espalda contempla... Es como verse recorriendo unas paralelas sin destino y de repente toparse con la vía muerta, saberte en medio de ninguna parte y no ver en lontananza más que un horizonte insensible, asumir que puesto que no cogiste desvío alguno en alguna parte el viaje era ya un aborto antes de cualquier comienzo: ¡pero eres tú el vivo y la vía la muerta! Puedes caminar, remar, nadar, correr, no necesitas saber de barcos ni de trenes pues eres tu propio vehículo, ¿no?... Pero la trampa mortal está en el "adónde", ese allá que es tan sobrio y severo como los horizontes y tan discreto como todo lo que no existe. Como observar el deshielo mientras te licuas, recíproco... _______
Fdo: Schreck 15/03/2006Schreck también soñaba..."MOTO"
Me encontraba con alguien que se suponía era mi amigo, un compañero de aventuras, aunque más bien penurias viendo el panorama. Alrededor todo eran calles mezcla de favela insalubre, muralla derruida y zoco moruno. Agua estancada por todas partes: como encontrarse a los pies de un castillo de gloria y pasado largamente olvidados, ya sólo habitado por harapientos y tiña. Todo venía precedido de una acción que ya no recuerdo, el caso es que todo parecía muy dificil, me refiero a sobrevivir y todo eso, y de repente unos motoristas sombríos surgieron de la nada cruzando algo que daré en llamar puente levadizo: primero uno, dos, tres... y así hasta siete... Entonces la madre de él, que no sé qué pintaba allí ni cuándo ni cómo demonios había hecho acto de presencia, transformó su rostro en una máscara de pánico indecible. Yo no entendía nada, era absurdo, del todo, porque iba echo un auténtico asco, como todos, y como todos sentía en el cuerpo la mordedura de la miseria y en los huesos el frío calándome hasta el fondo del infierno, pero en cambio todo era nuevo, no sabía nada de nada, de lo que pasaba y de lo que era en aquel lugar, de sus normas intrínsecas, ¡pero para sufrir las de Caín como todos el resto de miserables sí que era bueno! Hijo y madre se miraron, intercambiaron sus mutuos rictus de pánico: "Si ahora hay un séptimo ya sabéis" ¡¿Un séptimo?! ¡¿Un séptimo qué?! ¡¡¡¿Sabéis?!!! ¡No, por Dios, yo no sabía nada de nada!; ni repajolera idea, pero ya tenía bastante con andar descalzo por el cieno helado como para encima ponerme a jugar a los acertijos. Aunque de todo esto no dije ni grité nada, estaba demasiado exhausto y asustado. Antes de que me diese tiempo a pensar más barbaridades comenzó a escucharse ése rumor: motores acercándose... Y los motoristas terribles empezaron a cruzar de nuevo, 1... 2... 3... 4... 5... 6... ... ¡Dios!, no iba nunca a acabar todo aquello, a cesar aquel ruido horroroso... y allí estuvo, de repente... ¡el Séptimo!... frío y agudo y negro como un filo sajando de muerte un cuello suplicante... Era la señal del apocalipsis, o algo peor, porque todos empezaron a escapar en todas direcciones. La madre nos gritó que corriéramos y es lo que hicimos, él delante y detrás yo, por no sé dónde carajo, porque a aquellas alturas de pesadilla ya no tenía los ojos como para andar mirando por dónde pisaba tan mayúsculo era mi escalofrío. Nos metimos en una casa, la puerta estaba abierta, daba a un gran salón inundado en tonos sepia y ocres varios. Una heterogénea mezcla de pistas de excalestric, peonzas y fichas de dominó rellenaban el suelo alfombrado. Pasamos de puntillas, poco a poco: al parecer una alfombra es siempre una alfombra, por más que te estés cagando en los pantalones de miedo o harapento seas. Pero di un paso en falso y golpeé una ficha que calló empujando a la siguiente, que cayó a su vez y a su vez empujó a la siguiente, que también cayó sobre otra, y así sucesiva e imparable y angustiantemente... ¡Alguna especie de juego satánico y mortal se había puesto en marcha sobre mis pobres espaldas y desde luego tenía todos los números para encajar toda la mierda!... ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios mío!... Quería seguir corriendo, escapar, pero no podía, mi mirada estaba encadenada a las fichas y su caída, su recorrido serpenteante a través de la alfombra. ¡Mi entero y maldito destino corría endiablado con aquellas puñeteras fichas! Pero no. La cadena se detuvo al segundo y no pasó nada. "Lo siento, amigo, no has conseguido tu premio"... ¿Mi premio? ¿De qué demonios hablaba aquel viejo? (Sí, de repente había un viejo de rostro torvo en una esquina en la que segundos antes no había nadie, pero bueno, así son los sueños, ¿no?) Miré el recorrido final de las fichas: la última de ellas caída al suelo, dos fichas más allá de la cual había una moneda de euro. Después continuaba la hilera de fichas de nuevo, todas de pie. ¡¿Una moneda de euro?! ¡Cabrones e hilarantes Dioses! Quiero decir que menuda tomadura de pelo, ¿verdad?, porque hasta entonces todo me había llevado a pensar que habitaba un mundo de todo menos europeo... Y entonces desperté... con poca sed de sangre, todo es decirlo... _____
Soñado por Schreck algún mediodía atrás... 11/03/2006LycrasLa amargura es una carrera en la media de tu alma... _______
"SNACKS"
Qué difícil escapar del pasado, aun cuando se sea joven, que es andar cuatro pasos en esto de la vida y ya está uno tan pegado a sí mismo que le es imposible desasirse, trasponer la propia idiosincrasia.
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Fdo: Schreck 06/03/2006SchreckBien, retomando el hilo: la vida es un constante rompecabezas mientras no te fundas, se te apague la luz en las pupilas o el tacto en la yema de los dedos... ¿Y quién fue Schreck? Buena pregunta. Si dijese que fue simplemente un vampiro, me quedaría a un buen trecho de camino, estaría a media verdad. Lo mismo pasaría si dijese que se trató de un muerto, porque en realidad ni una cosa ni otra la estuvo del todo, ni vivo ni muerto, que fue un no-muerto, aunque más cerca se encontraba en alma y sentimientos, bien es verdad, del no existir. Si dijese que fui yo pero sólo a medias, sólo lo más cadáver y de vuelta de mí mismo y los demás, acertaría mejor que con todo lo otro. Schreck fue lo que quedó de mí una vez acabaron conmigo, me acertaron bien y cabrón el estacazo de gracia en todo lo hondo, tras lo cual se me fue herida abajo todo el alma y toda la sangre, quedándome solo y solamente con un vacío y un hambre predadores: vacío y oquedad de un vivir sin vivir, esto es, la no-muerte; y hambre furibunda de succionar palabras. Y ese fue Schreck, yo mismo, meses atrás, cuando ni hubo muerte ni había vida, que me quedé en tierra de nadie, inerme y desbastado, atrapado en plena línea de sombra, tan distinto de hoy, de esta mismo ahora, por ejemplo, que tengo la sangre que la regalo a espuertas, que me rebosa y me rebasa ingobernable. Mas ahí sigue, aquí sigue, dentro y como en larva, latente y lactante, aguardando su momento, como todo el resto de cabezas que amamanto, tanto las que conseguí destapar como las que todavía reservo para mejor ocasión. Un hervidero de alienadas circunvoluciones ovilladas y espectantes. ¿Podría volver a ser él? ¿Resucitarlo? ¿Traerlo de nuevo a la no-vida justo ahora que segrego más almas y júbilos de los que puedo agotar? Sería digno de ver, y mucho más digno será de leer si es que al final lo consigo. Por empeño de mi parte no ha de quedar... ______
"NAKED"
En cierto modo no sé por qué estoy aquí; me prometí que lo dejaría todo, atrás y a medias, abandonado, para, al menos, intentar ser algo, otra cosa, no sé qué, pero algo distinto de lo que había conseguido hacer de mí hasta hace tan poco. Pero sigo aquí, y haciendo esto, escribiendo en busca de sangre... ¿Por qué? Silencio... Hay que estar un poco loco y bastante muerto para volver a probar semejante singladura: sentirse ajeno al aire y las nubes. Debería estar frente a la máquina en blanco o el papel escrito por otros, creando o aprendiendo, pero no esto, de nuevo caído al último escalón de mis probables, agonizando, como Faulkner en más de uno y dos mil de sus días; seguramente. No quiero soltarme de nuevo: me retengo, no quiero correr el riesgo de volver a derrarme en todo este suelo irreal, aunque podría, sé que podría: sería tan fácil dejarme llevar otra vez por las palabras... Me pregunto qué tendrán, Ellas y vuestra Sangre, que tanto me llaman... como sirena... como muerte... como oscuridad seduciendo velas... ________
Derramado por Schreck hace algún tiempo, en algún lugar... |
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