|
|
![]() |
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006. Feto MalayoYa sólo puedo servirme de universales, le digo, poner mayúsculas y vestirlas de la carne de las grandes cosas que nos puedan suceder en el día a día. Me contesta que no exagere, ya será menos, y le da otro mordisco al bocadillo; la comisura de los labios se le llena de mayonesa. Yo no tenía hambre, así que no he pedido más que un agua natural. He perdido trece kilos en los cuatro últimos meses. Además aquí tengo a una prima trabajando de camarera, menudo marrón, la he visto nada más entrar, si lo llego a saber vamos a otro sitio, porque la última vez no estaba, o yo no la vi, pero ahora... Nunca nos llevamos muy bien, he hecho como que no la conozco y ella ha hecho como que no me conoce, lo mismo que hacemos cuando nos topamos por la calle. Es divertido sólo hasta cierto punto e irónico pasados los dos (puntos), porque ella siempre habló de ser algo, también con mayúsculas, así; Algo, en plan universal pero a la vez tan indefinido, y yo nunca imaginé que a estas alturas de mi vida tendría que encontrármela sirviéndome el agua, a él un bocadillo de lomo para ponerse perdidos los morros de mayonesa, y en el entretanto disimulando que somos familia: su madre hermana de la mía, las tres están gordas; sólo yo he conseguido hacer efectiva la dieta... o la enfermedad. El caso es que me suelta que exagero y le pega un buen trago a la cerveza, como no se había limpiado ha dejado también la boca de la jarra llena de salsa blanca. Miro mi agua acto seguido, me fuerzo a desearla a través de una contracción mental de los dos hemisferios, pero no lo consigo, no me apetece, conque la dejo en paz y continuo: sí, hay demasiada gente pendiente, le digo, expectante, al acecho de mis materiales, ya no tengo libertad. No puedo usar nombres, describir rostros, pelos, gestos, porque enseguida le estarían buscando la realidad, comparando..., hasta si hablase de una bruja la buscarían entre los míos, sin cesar rumiando como vacas, en sus cerebros, hasta conseguirlo, dar con ella, la que ellos pensasen que es ella, claro, cuando a lo mejor mi única intención era sacarme una bruja de la manga, ¡hop!, así, de la nada, como los magos..., ¡como Juan Tamariz!, que, por cierto, no está muerto como me dijistéis, cabrones, y yo pensando durante no sé cuánto que quién cojones se habría quedado con el violín... "¿No?..., joder, yo hubiera jurado que lo vi por la tele, que la había palmado, aunque ahora que lo pienso..., a lo mejor fue Jiménez del Oso, ya sabes, el de las ojeras", y vuelve a mordisquear, añadiendo a su boca un nuevo apósito de salsa sobre el anterior. "Sí, ya..." El caso es que siempre es lo mismo. ¿Y si me da por sacar a "un amigo", o "el amigo"?, aunque sea entre comillas; lo mismo: como perros sabuesos, a buscar, como cerdos a la trufa..., así me he visto reducido a los universales, encarcelado en ellos, ya ves..., y limpiáte ahí anda, que me están entrando ansias sólo de verte... sí, ahí... ahora, ahora ya estás, joder macho... "Yo pienso que estás algo paranoico, ¿no te parece?". Deberías ir, ya sabes, al Pere Mata, allí siempre hay un loquero de urgencias, te recetará algo, podrás descansar, dormir mejor, o dormir algo, chico, porque es que no te visto bien desde hace meses... "No significa que estés loco ni nada de eso... Simplemente que necesitas ayuda, nada más". ¡No te fastidia! ¿escuchabas cuando te he dicho que he perdido más de diez kilos o "simplemente mordías"? Claro que no estoy bien, pedazo de mamón. No, no lo estoy, y tú eres como todos los demás, lo quieres arreglar todo con las putas pastillas. Tampoco te pongas así, me dice, sólo era una sugerencia, y se calla. Me callo. Miro la mesa con ojos perdidos. Muerde y bebe, y vuelve a morder. El silencio se alarga. Hasta que lo rompe: "Buaf, la camarera nueva es un feto malayo, ¿qué habrán hecho con la que había antes?" Estoy a punto de responder que ponértela a rodajas en el bocadillo de lomo, pero me freno a tiempo, levanto la cabeza y miro a mi prima: "Sí que lo es". 22
Charles Bukowski, "El Capitán Salió a Comer y los Marineros Abandonaron el Barco". Los motivos que explican mis cada vez más prolongados silencios son de un lado un terrible cansancio y del otro la efermedad. Evidentemente el uno no se explica sino como consecuencia de la otra. Me he pasado la última hora y media intentando escribir algo de por qué el 22 de noviembre es y será siempre un día especial, no de feliz recuerdo, pero sí especial. De repente todo ese trabajo ha desaparecido justo cuando ya lo había dado por terminado, se ha evaporado de la pantalla ante mis propias narices. He tenido que asistir impotente a esta nueva mofa de los dioses. No tengo fuerzas ni ánimo para volver a escribirlo todo de nuevo. Así que ahí se queda todo, en el limbo de mi cabeza y para siempre, o al menos hasta que yo también desaparezca. Buenas noches. PoetasÚltimamente sólo me da por la poesía, leerla, no escribirla, para eso apenas me llega. Aunque no es cierto del todo, empecé un par o tres, no acabé ninguno, se me apagó el fuego en las manos y no encuentro mechero. El que empezó mejor fue el de "Cuánto tiempo me queda", salían Roy Batty y algunos otros, pero se me murió a mitad, en pleno quirófano, y yo mirando... Y con la prosa no sé qué pasa, sencillamente no me entra. Quién me ha visto y quién me ve. En tantos aspectos. Ya está aquí el frío así que no creo que tarden mucho en llegar los dolores de cabeza. Estoy preparado, ya me los conozco, ambos sabemos del otro sus cojeras. Y también la Navidad, toda su fanfarria, toda su mierda, cada año un poco antes por si algún incauto pica. Y vaya si pican. En fin, luego está Primo Levi, ¿no?, que he descubierto que dejó poemas. Muy tentador. No deja uno de aprender cosas aun en los más bajos momentos si es que le quedan ojos. Aunque antes va Carver, eso sí. Soñé un sueño muy raro, no era ni pesadilla ni horror, una media tinta bastarda, pero nada cómoda, porque todo acababa ardiendo y a unos pocos los liquidaban a tiros, por la espalda. A mí no, que al fin y al cabo estaba siendo el protagonista. Aunque más bien crecía la sensación, no... mejor la seguridad, eso es, la seguridad de que se me estaba reservando, el tipo de la pistola, o su jefe, no sé bien, que todos en general maquinaban en la sombra para darme un final aún peor, más desagradable. De todo eso, si sucedió, ya no retengo nada. Ha habido un momento a lo largo de la mañana, un absceso de absurdo, había allí un hombre mayor y el que se me antojaba su hijo, en chandal, calzando silla de ruedas. Al final me lo han provocado: me lo he preguntado: ¿Qué coño pinto yo aquí?, y luego un vacío negro y mental. Como el que te asalta cuando las muchas páginas se evaporan, igualito que la otra noche cuando todo se fue al carajo sin previo aviso. Y contra eso qué haces. Nada. Aguantas. Tragas. Te jodes. Así poco más o menos toda la vida. Qué otra cabe. Y ahora estoy aquí de nuevo escribiendo y mañana cualquiera sabe qué demonios. Y Vázquez Montalván sigue muerto mientras hace ya más de un año que no me tiro ninguna taza de café encima. En general, una sensación como de páramo trasegándome las entrañas. Esta frase es la única que he conseguido rescatar del naufragio de la otra noche, cuando todo voló, aunque no ha tenido mucho mérito, porque todavía me siento igual... La DobleRegresando a casa en coche veo a una persona conocida que desapareció hace años, quiero decir que no la había vuelto a ver, no que muriese. Ni mucho menos. Durante un microsegundo me he dicho: "Mira, ésta...", para acto seguido añadirme: "Ah, no, no es ella". Y no lo era. Por supuesto ella no me ha visto, y si lo hubiese hecho qué. Nada de nada. Aunque quizá no, quizá se habría dicho: "Anda, mira, un feo calvo en ese coche...", y después: "...¿Me habré dejado encendida la plancha?". Cualquiera sabe. El caso es que no era ella, la que yo pensaba, conque cabe la posibilidad de que esté efectivamente muerta, o en Brasil, porque le tocó la primitiva, o viviendo una vida paralela y monótona a dos manzanas; trabaja de noche y hoy es su primer día de vacaciones, o la despidieron porque se quedó dormida... Sí, eso, quién sabe, a lo mejor regresaba de la cola del paro. Pero mi mente dijo: "¡Ey!, despierta, que es ella, ahí la tienes", y la modificó lo justo para hacerme caer; mentón pequeño, nariz chata, ojos claros, pelo así y cabellera asá. La mente necesita comer, la memoria descargar. Son como las poluciones nocturnas poco más o menos, aunque tú las capes, las niegues, las inhibas, ellas siguen fabricando, funcionando, segregando, hasta que antes o después encuentran la rendija por la que brotar. ¿De modo que quién de los dos quería volver a verla? ¿Yo o mi subconsciente? Mirad que le tengo dicho que no hable cuando hay invitados delante y que no ponga los codos encima de la mesa, pero no hay manera, es todo un maleducado... Máquinas de tiempo, nuestros cuerpos, veleros en el inmenso mar del tiempo. El día de hoy lo pasas a flote, también el siguiente, haga bueno o mande borrasca, y así hasta que no sabes cómo ya formas parte del fondo marino, la nada, y para entonces ya no hay tiempo o todo es tiempo y de tanta uniformidad te vuelves lelo, mudo, sordo y ciego, porque no percibes la diferencia, los matices, esos detalles pequeños que arriba en la superficie fueron el sol y la brisa, el viento a babor, la costa extraña. Y cuantos más días pasas más tienes que darle a la manivela, a esa no, a la otra, la bomba del agua, achicar todo el salitre y tiempo que te están entrando a trapo por las costuras desgarradas. ¿Dónde está ahora su velero? ¿Y el mío? ¿Dónde carajo? A lo mejor es cierto que ha muerto, que murió, que ya es sólo pecio allá abajo, tan abajo que el tiempo pierde el nombre, y si te atrevieras a descencer un poco más, por perder, el tiempo perdería hasta la mirada. De allá no se regresa. Porque no es un lugar, esta entero habitado de nada. Mi mente creó un doble de su velero por algún extraño motivo. ¿Para qué?; todos visitaremos el limo del forro de la realidad... |
Temas
Archivos
EnlacesMalditos y Heterodoxos
En la Trinchera, Calada la Bayoneta
Tierra de NadieHeridas de Letras
Cine y Metralla
ResistenciaInsomniaReus, Ciudad MuertaRequiescat in Pace
EstadísticasBlogosferaRevistas en Acción
Otros
|