Vida Puta y Sin TalentoTannHäuser. Año 5. Terrorismo bloguero, escritura subnormal |
![]() |
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008. 04/05/2008Las palomas vuelan bajo los soportalesVivimos una realidad ridícula y levógira, toda del revés y sin un primer agua que la aclare: las posibilidades de pillar buen cacho son nulas en la mayoría de casos ya antes incluso de nacer y sólo si tienes mucha potra consigues dejar este mundo con una sonrisa priápica en el careto. Esto, todo y que no venga muy a cuento, pretende venir a cuento de que todos estamos locos, en todas partes y no sólo en las grandes ciudades como ésta, que podría llegar a rebanarte los sesos con apenas proponérselo. El otro día abrí el correo y qué había: una proposición nada dextrógira, antes bien lo opuesto -casi tan a la contra como este mundo insano cuando te ha cogido ojeriza-, aunque quizá no tanto sopesando cómo me he vuelto en última instancia, esto es, radical libre para con mis prerrogativas celulares... Debería haber aprendido ya la lección, estar harto de ser uno mismo y los demás y tantos otros, pero no sabría explicar por qué no pude alcanzar a decir basta. Simplemente acepté, lo que no debiera ser óbice para que este simple plano de existencia me diese menos asco, todo lo contrario. Y en ésas ando y persevero, aunque cabe señalar que los fines de semana con menos tensión que el resto de días, ya que los sábados los dedico íntegramente a la meditación trascendental y los domingos releo gozoso mis ejemplares de Creepy, Vampirella y Dossier Negro... En otro orden de cosas, el otro día una desconocida me regaló una mandarina, andaba yo abstraído contando sucias palomas en el parque. Estaba ácida a la vez que apetitosa, la muy cerda, pero me sentó la mar de bien, como la extraña que me la regaló, que tuvo un par de buenos polvos, incluso tres...
08/05/2008Mierda de Perro(s)Hola, buenos días... Buenos, buenos, qué le trae por aquí... Uff, verá, es que, es queee... uy perdóneme usted, que estoy un poco de los nervios, es la primera vez que vengo, sabeee... Entiendo, entiendo, tranquila mujer, no pasa nada... A ver... pues, pues, verá... esooo, pues queee mi, miii... peerro, pues... ¿De modo que su perro, eh?... Sí... ¡¿Y... dónde está?!... ¡Uy!, ¡UY!, ¡Uyyyyy!, qué barbaridaaad, me lo he dejado fuera, juju, ya ve usted, la costumbre, jiji, un momento, un momentito, ¿eh?, que ahora mismo lo entro, ay que ver... Cagondiós... Bueno, bueeno, ¡yastamos aquí!, ¿eh, eh?, aquí lo tiene, ¿aquésmonooo? mi peeerro, perrito bueno... Sí, ya veo... monísimo... Y tiene nombre su perro, o debo llamarlo simplemente... "perro"... No, nooo, qué va, jiji, qué cosas tiene usted, cachondo, claro que tiene nombre, clarooo, cómo no va a tener nombre mi perro, mi perrito bueno, con lo guapo que es mi perrooo... ¿Y bien?... Y bien qué... Su perro guapo... Qué... ¿Se llama?... ¡Uy!, uyuyuyuy, estooo, uf, uf, juju, qué cosas... un minuto, ¿eh?, que voy a hacer una llamada de nada, ¿eh?... Por favor, faltaba más, haga usted, haga... Oooyeee Borjaaa, que estoy aquí en el veterinariooo. ¿Cómo?... pues el médico de chuchos, tíooo, qué va a ser... Sí, oyeee, que se me ha olvidado cómo lo llamamos... ¿Cómo?... pues al chucho, tíooo, qué va a ser... ¡Jodeeer tíoooo es verdaaad ya no me acordabaaa!, jiji, pare que veas qué bien estoy de la cabezaaa... Bueno, te dejo, que tengo aquí a este señor esperando... ¿Cómo?... Juju... Cómo eres, tíoooo, va...¡vaaaa!... que te dejo... adiós... Hasta Luego... Ciao! Ciao!... Ya sabía yo que éste iba a ser un día de mierda... Disculpe usted, eh, esta memoria mía... Ya... pues lo llamo, esto, "Candy Candy"... ¿le gusta?... Pero... pero si este perro es un machazo, señora!!!... Uy, sí, ya lo sé, pero es que me gustaba tanto ese nombreee, y además es taaann mono, mi perro, mi "Candy Candy" precioso, ¿eh?, ¿eh?... Además si no le mira usted ahí no se da cuenta, ¿a que no?... ¿Ahí?... Sí, ya me entiende, hombre: "Ahí"... abajo, ya sabe... Ya... ya... Entiendo. Bueno, vayamos al grano que el taxímetro corre. A ver, qué le ocurre a su "Candy Candy": pulgas, garrapatas, vómitos... ¿se lame todo el rato los cojones? Usted dirá... Uy qué basto es usted, por dios... No, mi "Candy Candy" no hace nada de todo eso, no es ningún guarro mi perro, sepa usted, señor veterinario... ¿Y entonces?... Bueenoo, es que verá... se lo traje para ver si podía hacer algo respecto a lo de atrás... ¡¿Eh?!... Sí, hombre, no me sea corto, "lo de atrás", ya me entiende... ¡¿Pero de qué coño me habla?!... Pues eso, que MI PERRO HACE CACA, CAQUITA CALIENTE, sabe usted, y RECOGER SUS CAQUITAS ES ALGO ABSOLUTAMENTE ASQUEROSO... Está usted mal del capirote, en su casa ya lo saben, ¿no? No, nooo, yo no, a mí déjeme en paz, cíñase al perro, mi perro, "Candy Candy", sus popós, ya sabe... ¿Podrá usted hacer algo, verdad que sí? Andeee, dígame que sí, doctorrr...
09/05/2008De Felinos y HombresLas cosas siguen donde estaban, al menos eso dictan las apariencias, que, lejanas a corroborar ese ya bochornoso decir popular, tú lo sabes, las más de las veces pasan que se las pelan sobre la verdad, eso cuando no la impactan directo, dinamitando su epicentro, barriendo toda posibilidad de hiperplasia. La carta no llega porque nunca fue escrita, apenas un par de intentos fallidos, auténtica carne de papelera; el primero ante un café con leche mañanero, demasiado dormido yo, demasiado caliente él, y en general con poco hilo de tiempo ambos como para dilatarnos en inermes correspondencias; el segundo de madrugada, altas horas alienígenas ya lejanas en el calendario y aún más distantes en el ventrículo superior del cerebro, que es el reloj de alma, etéreo archivero mayor y aún injubilado de la memoria. Te digo esto, a la par que enrocándome sobre mi indolencia, más que nada por estar notando en mis fueros cero impulsos tendentes hacia cualquier parte, incluso me atrevería a decir más: infinitos negativos, ese no-lugar de muerte inmortal que se nos esconde, por el momento, bajo el epígrafe que precede al epígrafe de los -273 grados. El cero absoluto del hoy será el frío negro de los que vendrán no sabemos cuándo, suponiendo, claro está, ingenuos y exógenos a toda beligerancia, que ése hipotético sea un mañana con tierra y mar y oxígenos por insuflar. Hasta entonces el marasmo, la atonía inabarcable, sólo rota por el ajetreo de las colas de los gatos, que saben más que tú y que yo, probablemente también más que todos ellos, y por eso mismo permanecen silentes y adormilados, óptimos en el ahorro de energía cuando todo acto o barrunto es inútil; únicamente maullando y haciendo acto de presencia y de prestancia cuando ronronea el estómago o hierve la leche del saco escrotal, ya que las tiranías del estómago y la gónada son aún indisociables de todo absurdo cárnico basado en el carbono. De todos modos, descuida, cualquier día de estos me levanto con ánimo homicida y no te extrañe que hasta me plante en tu casa con toda una declaración de los hechos de mi puño y letra, el cuchillo ensangrentado, y por supuesto el sello irrebocable, rebasando por muy poco los treinta céntimos, no más. Hasta ese entonces, descansa. Yo haré lo propio, acorde con mis porcentajes de cansancio y hastío. Será mañana un mañana sin sorpresas, seguro, ya que tenernos atentos y despiertos en lo venidero supondría una mínima posibilidad de plantar batalla por nuestra parte, y no hay demiurgo que no apueste sobre seguro, apalabrado y encamado bajo cuerda con la Gran Placenta Banca Prostituta del Universo Conocido.
13/05/2008Shyamalan me paga royaltiesEra mediodía y el cielo amenazaba una de esas lluvias tan frecuentes por estos lares, meliflua y sin arrestos; aquí llueve poco y además sin cojones, por eso la gente tiene la cara que tiene, de ruina obsoleta y naufragio achaparrado, y por eso mismo los frenopáticos, llenos, no dan abasto, como la cola del pollo asado dominical.
22/05/2008Pirañas no nos da el marEl niño, que todavía no sabía que de mayor tendrá que odiar a su madre por haberlo maldecido con semejantes genes de Bud Spencer, saltó la cerca -es un decir, por descontado- y fue como si volviesen a andar jodiéndonos con lo de Jurassic Park: blam; y el vasito... BLAM; y el vasito... !BLAM!; y el vasito de agua dichoso, primer plano, mi nombre es Spielberg y molo un huevo, ¡alabádme turba!... Cada una de sus zancadas, y aquí es de recibo avisar al respetable que hemos vuelto al niño que todavía no sabe que de mayor querrá asesinar a su madre por haberle regalado esos perpetuos mofletes a lo Dom DeLuise, se dejaron sentir como un ensayo de Richter, allá en lo bajo de la máquina de cambiar mapas del mundo. Y lo vi venir así, corriendo, sí, pero casi casi a cámara ultralenta en los posos de mis percepciones, no en vano cada pliegue de flaccidez cárnica volante a lo ancho de su cintura bien parecía levantarse lo menos medio metro en cada golpe de cadera, porque es que con aquel sobrepeso infantil y macdoneril tampoco a mucha velocidad es que pudiese tirar. Y feliz, el cabroncete, vaya si venía feliz, que por un instante hasta me pareció ver tatuado en su pensamiento, en forma de bocadillo comiquero, todo un señor desayunar huevos fritos y panceta, amén del paquete de bratwurst de emergencia, reglamentario en cualquier estómago de chaval que aún no sabe que de mayor no podrá ser astronauta porque a mamá le importaba tres cojones que África pasase hambre y a papá le importaba otros tres cojones -van tres pares- que mamá le estuviese arruinando el futuro al mochuelo a base de inducida bulimia. Empecé a elucubrar interna y mentalmente los más audaces modos de acabar con aquella jovencita mole de grasa bailoteante, pues mis pujos por luchar en favor del Bien y del bien de la Hominidad siempre han sido proverbiales, preguntad a cualquiera y os dirá... Puse tanto empeño e ingenio en semejantes maquiavélicos planes como mala leche y peor bilis juntaletras he invertido en diseñar las más inacabables oraciones arruinapaciencias para este postio bastardo que confío no tardéis, amados lectores de la chuffla visicitud, en tirarme a la mochera. Podría ser tan sencillo, me dije -y he aquí que volvemos a tener de nuevo a nuestro entrañable esclavo del bollicao en escena, que lo sepáis-, tan sencillo pudiere ser, decía, como sacar allí mismo la pipa y dejar que se acercase unos metros más, acertarle en pleno plexo solar y luego fin, se acabó el aspirante a Piraña. O bien podría lanzarle mi bumerang-katana tipo Mad Max y rebanarle esa oronda cabezota de un certero lanzamiento. Aunque quizá mejor esperar a que llegase a mi altura, ingenuo, confiado, pobre de él, sacar la faca y ¡Ras!, pincharlo bien, cierto, así mismo, aunque el riesgo de quedarme varado en océanos de hipergrasa sin llegar a tocar ningún órgano vital fuese más que virtual. ¿Qué hacer?, ¿qué hacer? Blam, BLAM, ¡BLAM! ¿Qué hubiese hecho el moñosón de Sam Neill en mi lugar?... ummm... "Papá, papá... arf.... me ha dicho la... arf... arf... larrf... la mama que... arrf... arrrfspk (lapo involuntario escupido entre dientes a la venerable figura paterna, pocos metros a mi diestra)... que si me acababa todo el almuerzo me acompañarías a comprarme un heladooo...". ¡PLAS! (hossstia padre y paterna) "Calla niño y deja ya de tragar como un cerdo questás mu gordoooo". Ay rediós, y pensar que nos quedan aún 28 años para el Apophis, aquí, aguantando mecha...
31/05/2008Más fea que Picio... o algo asíHoy toca autobombo, ya aviso. Hace unos meses descubría en mi correo una extraña a la par que emocionante propuesta. En pocas palabras, me pedían permiso para traducir al francés y publicar uno de mis relatos. Concretando, se trataba de Hougevy, o concretando más, de Gonzalo Navarro, español afincado en Francia desde hace años, y responsable del blog Hougevy.net, cuyo fin último es divulgar el castellano en el país vecino. Me pedía permiso para traducir y colgar en su blog un cuento relativamente antiguo de TannHäuser: “Feto Malayo”, otoño del 2006, época en la que lo pasé bastante mal, en el aspecto emocional, pero sobre todo en el físico... Teniendo en cuenta cómo está la red, cómo ha estado siempre, de hecho, a reventar de anónimos amigos de lo ajeno, con poco o ningún escrúpulo para pasarse por el forro de los innombrables la propiedad intelectual, que te cogen los textos, abusan del copia y pega y, a lo sumo, muy de vez en cuando, tienen el detalle de hacer constar tu nombre en lo más bajo y desapercibido del escrito, pero de avisarte nada de nada -ya mucho menos pedirte permiso-; acabas siento tú quien te encuentras de sopetón con el hurto hijoputesco, el día menos pensado, mientras navegas plácidamente las procelosas aguas de Gúguel, la actitud y las formas de Gonzalo son del todo encomiables. Y yo se las agradezco, cómo no podía ser menos. Saber que un texto propio le gustó lo suficiente como para querer tomarse el tiempo y el esfuerzo de traducirlo y subirlo a su web, significa mucho. Y bueno, después de unos meses de espera, al fin ya puedo decir con todas las letras que soy un autor traducido a lengua extranjera. “Feto Malayo” ya está en portada de Hougevy.net. Podéis echarle un vistazo... He intentado traducir como buenamente he podido, tirando de mi francés oxidado y de estar por casa, la introducción que Gonzalo me dedica. Dice, más o menos, salvando pequeñas distancias, lo siguiente:
Como podréis comprobar, el relato completo, en versión bilingüe, se puede leer aquí. Y una sucinta nota biográfica y sin abuela, escrita por mí mismo para la ocasión, pinchando aquí. Así que ya sólo me queda agradecerle a Gonzalo la oportunidad que me ha brindado -una vez más y esta vez en público-, así como aplaudir su iniciativa. Y a los que dispongáis de un francés aceptable, recomendaros que le deis una oportunidad a Hougevy.net, echadle un vistazo a los textos de otros autores en lengua castellana que lleva traducidos hasta ahora. |
Temas
Archivos
EnlacesMalditos y Heterodoxos
En la Trinchera, Calada la Bayoneta
Tierra de NadieHeridas de Letras
Cine y Metralla
ResistenciaInsomniaReus, Ciudad MuertaRequiescat in Pace
EstadísticasBlogosferaRevistas en Acción
|